Pueblos
Senda India
PERÚ : DESPERTAR DESPUÉS DE LA GUERRA | PERÚ : DESPERTAR DESPUÉS DE LA GUERRA |
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| Escrito por J.Ibarrondo & L.K.García | |
| martes, 22 de agosto de 2006 | |
El más importante país andino, por territorio y población, vivió en las décadas de los ochenta y noventa una dramática guerra civil que enfrentó a la guerrilla de Sendero Luminoso con el Estado oligárquico peruano. La derrota del grupo guerrillero (aunque aún mantiene cierta presencia en la zona selvática) supuso un fuerte desgaste para la izquierda y el movimiento indígena de aquel país. Así lo aseveran la mayoría de los informantes de “la senda india”. Sin embargo, al calor de los procesos en otros países del área, la izquierda y el movimiento indígena peruanos inician un proceso de recuperación.
Elisabeth León, ayacuchana y diputada por La Unión por Perú (coalición que apoyó a Ollanta Humala en las últimas elecciones presidenciales) nos dice que los diferentes gobiernos que lucharon contra Sendero (el aprista Alan García y Fujimori) aprovecharon para criminalizar a la izquierda en su conjunto así como a muchas expresiones del movimiento indígena: “En esa época el gobierno desarticula sindicatos, partidos, círculos de estudios…con la excusa del terrorismo. La izquierda pagó los costos de la guerra, muchas nos vimos acosadas desde dos frentes: por un lado el propio Sendero que utilizó la táctica del conmigo o contra mí y por otra el gobierno que desató una política de tierra arrasada y atacó cualquier movimiento disidente, obrero, campesino, indígena… considerado sospechoso de simpatizar con la guerrilla, en la práctica cualquiera que disintiera de las políticas neoliberales del gobierno”.
Belén Arroniz, socióloga gasteiztarra con 15 años de trabajo en Perú lo explica así: “en la sierra peruana existen grandes niveles de pobreza y exclusión, no le toca casi nada del reparto de la riqueza del país, que pasa inevitablemente por Lima; por otra parte existe una estructura comunitaria muy fuerte, milenaria, que no se integra y que no se reconoce por el Estado, que no se aprovecha para construir un país que nos existe”. “Sendero intenta integrar a los excluidos, tiene un nuevo modelo de país, pero fracasa porque no reconoce la estructura comunitaria, lo mismo que el Estado, trata de construir algo nuevo desde cero en vez de construir sobre lo que ya existe, desde la comunidad. Además Sendero se debilita con el intento de asaltar la capital, ocupan el vacío del estado en la sierra, pero en Lima sí existe cierta forma de Estado y organizaciones populares fuertes en los barrios que no aceptan la dirigencia senderista. En la sierra, sin embargo, se consigue que los hacendados abandonen definitivamente sus tierras (aunque es verdad que quizá tampoco a esas alturas les interesaba demasiado conservarlas por factores de mercado, la reforma agraria de Velasco y décadas de luchas campesinas) pero en Lima juegan en terreno desconocido y allí se pierde la guerra”. “También es esa época se de una migración muy fuerte de serranos hacia la selva y hacia Lima, en parte por la guerra y en parte por la pobreza extrema secular, allí, en la selva, continua cierta presencia senderista, sobre todo en la zona cocalera, supuestamente dando protección a los cocaleros”. Belén coincide también en el desgaste de la izquierda tras años de guerra “por ejemplo hace sólo unos meses salió de la cárcel el líder campesino Palomino, acusado de colaboración con el terrorismo, una acusación seguramente falsa, este es uno de los casos más conocidos, pero existen muchos más, la izquierda todavía no ha levantado cabeza” Arroniz continúa desgranando otros factores que contribuyen a la derrota guerrillera: “La ley de arrepentimiento, la caída del líder supremo Abimael Guzmán, o el establecimiento de las rondas campesinas y las llamadas autodefensas, estos son mecanismo que se han utilizado en muchos otros lugares para desarticular a la insurgencia”. De todas forma según la socióloga vasca la guerra no es el único factor para entender la debilidad de la izquierda: “el sectarismo y una incapacidad de la izquierda urbana para empatar con los sectores populares, indígenas y campesinos, son también factores a tener en cuenta”.
El líder campesino Hugo Blanco (integrado en Vía Campesina) coincide en que la guerra contribuyó a desarticular el movimiento campesino “Sendero también nos mató” asegura. Es en este contexto en el que debemos entender la sorpresiva aparición exitosa del candidato Ollanta Humala. Para Elisabeth León: “existían condiciones objetivas tanto a nivel internacional, con el avance de la izquierda en América Latina, el fracaso del neoliberalismo… pero la crisis de la izquierda peruana hace que no sea posible consensuar un candidato unitario, así que nuestro grupo decide apoyar la propuesta de Ollanta Humala y de su partido el Partido Nacionalista Peruano, porque asume la mayor parte de nuestro programa. Y hay que reconocer que consigue que el pueblo se identifique con su figura, a pesar de los continuos ataques del sistema político tradicional durante toda la campaña y en parte también por eso mismo” continúa la diputada de UPP “Nosotros entendimos que era, y es, un momento histórico para refundar el Perú frente a las multinacionales, con la recuperación de los recursos naturales y la biodiversidad, el momento de reconstruir la nación peruana en claves de justicia social, de democracia real, este es el sentido del nacionalismo en el Perú” ¿pero, de donde sale esta figura caudillista que tanto dará que hablar.
Belén Arroniz nos cuenta la historia de Ollanta Humala: “ En la época de Fujimori, Ollanta se levanta en Arequipa con sus unidades militares, dice que no tiene porqué obedecer las órdenes de un gobierno corrupto. Después se desplaza por el sur del país donde se le unen sus reservistas, es decir sus antiguos soldados, son indígenas y campesinos pobres en su gran mayoría. La gente humilde lo ve como un caudillo. El momento en que lo hace es importante porque todo el país está en lucha para sacar a Fujimori del poder, cosa que se conseguirá finalmente”. “Los Humala son una familia de mistis (mestizos) de Cara Cara en la zona andina, son ganaderos acaudalados pero quechua hablantes, en este sentido son una excepción porque la mayoría de los ricos son criollos blancos en este país. Don Isaac, el padre, es un teórico nacionalista quechua, que propugna reestructurar el país para su gente, la raza cobriza, frente a la burguesía limeña que mira más a Miami que a Cuzco. Pone a sus hijos nombres quechuas de referencia. Ollanta entra, así como su hermano Amantauro, en la carrera militar (durante la campaña, y después de ella, será acusado de violaciones de derechos humanos durante la contrainsurgencia frente a Sendero, inclusive asesinato) hay que decir que en Perú el ejercito ha estado desde siempre involucrado en la política, en uno u otro sentido. Cuando entra Toledo en el gobierno, no se atreven a encarcelar a Ollanta, al fin y al cabo los dos luchaban contra Fujimori, así que deciden orillarlo y lo mandan de embajador primero a París y más tarde a Corea del Sur. Mientras tanto los reservistas siguen organizados alrededor del periódico “Ollanta” y participan en todas las protestas populares de ese momento, son los etnocaceristas, en referencia al general Cáceres, que comandó ejércitos indígenas frente a los chilenos. Visten con indumentaria popular y se extienden por todo el país. En 2004 se producen los sucesos de Andahuaylas, cuando Amantauro Humala al frente de un grupo de etnocaceristas toma esa ciudad donde ya se desarrollaban protestas campesinas, en la toma mueren seis policías y algunos reservistas… la población lo ve como un liberador. Sin embargo finalmente Amantauro es detenido junto con muchos de sus seguidores, aún continúa en la cárcel” “En las últimas elecciones Ollanta monta el PNP y agrupa en él a sectores diversos como grupos de izquierda, movimiento cocalero, pequeños y medianos empresarios, propugna un proteccionismo económico para atraerse al empresariado que trabaja para el consumo interno, pero se gana también así las iras de los dueños del país partidarios del TLC que tratan por todos los medios de dañar su imagen. Tras la derrota en segunda vuelta la coalición se desintegra (UPP por un lado y PNP por otro se presentarán a las elecciones regionales)” .
La cuestión que surge, no sólo en Perú sino en toda América Latina, es definir las bases de la reconstrucción de la izquierda y de la sociedad. Hugo Blanco considera que en muchos lugares de la sierra el Ayllu ya es la forma de producción mayoritaria. “El campesino ya tiene la tierra, después de décadas de lucha, en las que él mismo fue protagonista destacado, los pequeños propietarios son mayoría, ahora luchan por los precios, contra el TLC que arruinaría la pequeña producción, también contra las afecciones mineras que destruyen y contaminan la tierra”. Para Blanco “Se trata de crear poder popular, como los zapatistas piensa que no se trata de tomar el poder sino de construirlo desde abajo” “Reivindica las raíces indígenas colectivistas, no queremos un nuevo Inca sino construir una sociedad comunitarista, en armonía con la pachamama de la que somos parte, por la democracia directa”. Continúa diciendo el líder campesino: “Los pueblos indígenas y campesinos de todo el mundo desconocen el eurocentrismo, el monoteísmo, el sistema patriarcal y el capitalismo, luchan por la diversidad, somos diversos como la vida en el planeta, buscamos otra globalización en provecho de la humanidad y con respeto a la naturaleza” Respecto a la situación política de Perú dice: “La gente esta harta del sistema, votó en contra del sistema no por Humala, este algo hablaba a favor del indígena y por eso le votaron, Alan García supone la continuación del neoliberalismo y la mafia del APRA”.
Para Francisco Muñiz de CONACAMI (Coordinadora nacional de comunidades afectadas por las minas) “el futuro se basa en tres principios. La participación comunitaria y la consulta, el desarrollo sostenible y la identidad (usos y costumbres). Cree que el movimiento indígena debe articularse a nivel político y conseguir el poder en los países andinos, como en Bolivia, para refundar el Estado desde esas tres claves”. “La máxima autoridad debe ser la asamblea, el desarrollo agrícola tiene que ser prioritario, el dinero no dura, la tierra sí” asegura “Los indígenas proponemos una forma de producción sostenible, así lo hemos hecho durante siglos” sobre coyuntura política dice “La mayoría de nuestra gente apoyó a Humala ahora apoyamos a Macas en Ecuador (candidato indígena a la presidencia) y a Evo Morales” “Aquí en Perú estamos en un proceso de articulación del movimiento indígena a nivel político”.
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