¿Recuperar clave? ¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
  • Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Auto width resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
  • default color
  • red color
  • green color
Eutsi - Pagina de izquierda Antiautoritaria
viernes
25. jul 2008
Inicio arrow Queer Maribollo Trans arrow El Manifiesto contra-sexual de Beatriz Preciado
El Manifiesto contra-sexual de Beatriz Preciado PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Adolfo Coria/Elvira Mira.   
viernes, 12 de enero de 2007
Con motivo del articulo publicado por Elvira Mira en la revista A Parte Rei en Noviembre de 2006 acerca del Manifiesto contra-sexual de Beatriz Preciado, publicamos la entrevista que en su dia la autora concedio a Nación Gay. La filósofa y activista queer tardó dos años en publicar en España su obra "Manifiesto contra-sexual" (Editorial Opera Prima), tras haber sido escrita en inglés y editada en Francia en el año 2000, donde fue aclamada de forma unánime por la crítica. El libro "responde en parte a la invisibilidad de lesbianas, transexuales y bisexuales" y también supone un punto de vista del movimiento queer, corriente generada en Estados Unidos durante los años 80. Asimismo, la autora propone en el "Manifiesto..." una nueva sexualidad en clara oposición a los roles impuestos por los designios de la tradición heterosexual, vista como lo "natural" y lo correcto. Beatriz Preciado nació en Burgos (1970) y tras licenciarse cum laude en Filosofía en la Universidad de Comillas, obtuvo un Máster de Filosofía Contemporánea y Teoría de Género en la New School for Social Research de Nueva York, donde estudió con Agnes Heller y Jacques Derrida. A continuacion también, el articulo de Elvira Mira.
                   
El Manifiesto contra-sexual de Beatriz Preciado


Beatriz Preciado junto al editor de Opera Prima, Antonio Pastor Bustamente, en la presentacion de "Manifiesto contra-sexual" en la madrileña libreria Berkana.

Adolfo Coria.

Durante los últimos dos siglos, la identidad homosexual se ha constituido gracias a los desplazamientos, las interrupciones y las perversiones de los ejes mecánicos performativos de repetición que producen la identidad heterosexual, revelando el carácter construido y prostético de los sexos.

Beatriz Preciado, "Manifiesto contra-sexual"
.

 En la actualidad realiza el doctorado en Filosofía y Teoría de la Arquitectura en la Universidad de Princeton y es miembro del grupo Le Zoo de París. Aparte de filósofa y escritora, en la entrevista concedida a Naciongay.com, Beatriz Preciado ha demostrado ser una excelente comunicadora.

Naciongay.com: El Manifiesto contra-sexual tiene que ver con la invisibilidad de un gran sector de la Comunidad glbt y puntos de vista de la teoría queer.

Beatriz Preciado: Sí. En parte responde un poco a la invisibilidad de lesbianas, transexuales y bisexuales y también tiene que ver con el movimiento queer en Estados Unidos, que no es exactamente lo mismo que lo que oímos aquí de "teoría torcida".

N.G.: ¿Cuál es el origen o qué genera el movimiento queer?.

B.P.: Fue una reacción a la política de la identidad enorme y brutal que hubo en EEUU durante los años 80 que en parte estuvo muy bien porque permitió a los homosexuales tener más visibilidad y demandar ciertos derechos civiles. Imitando el movimiento negro surge el feminismo y los sucesos de Stonewall a finales de los 60. Este último es en realidad un movimiento transexual, que junto a las lesbianas más masculinas eran las personas más visibles que comienzan a demandar derechos civiles. Por otro lado, las feministas también pedían sus derechos, pero por entonces eran muy lesbófobas y tránsfobas y excluyeron a lesbianas y transexuales femeninas. En los años 80, las lesbianas estaban fuera de dos movimientos: por un lado del feminista (hecho para la mujer heterosexual) y por otro lado del gay (hecho para chicos de clase media blancos). Las transexuales femeninas no entraban en ninguna parte y también eran excluídas, aunque tenían visibilidad como mujeres no podían pertenecer al colectivo de feministas porque no eran "mujeres naturales". Asimismo, las lesbianas son excluídas por ser excesivamente masculinas. O sea, que dos movimientos que demandan derechos civíles (el feminista y el gay) generan exclusiones. A principios de los 90 surge un grupo de lesbianas chicanas, negras, bisexuales, etc que trabajan en la Universidad de Santa Cruz que en un Congreso, hartas de todo lo que te he comentado, empezaron a decir "nosotras no somos gays (ni feministas), nos identificamos como queer", que realmente es un insulto, en la base es como decir "tortillera" o "maricón". Estas personas retuercen el cuello a esa injuria, se apropian de ella y la toman como identidad precisamente para desmarcarse de un grupo que las ha marginalizado.

N.G.: ¿Cuáles son los puntos básicos del activismo queer)?.

B.P.: Digamos que el proceso de evolución de los derechos de los gays es un proceso de integración: demanda de matrimonio, la demanda de la adopción de los hijos, la demanda de derechos civiles en general. El movimiento queer en ese sentido es antinormativo y antiesencialista: por una parte lo que está diciendo es que la identidad, sea la que sea, la homosexual, la heterosexual genera exclusión, siempre. Lo que afirma es que no hay una identidad ni gay ni lesbiana esencial o biológica. No se pueden identificar con una identidad que les ha sido dada y que ha sido producida. Por ejemplo resisten a la identidad gay masculina blanca mayoritaria. Y entonces surgen grupos como nos pasó a nosotros en París.

N.G.: ¿Qué encuentras en Europa a tu regreso de los Estados Unidos en relación a esta línea de pensamiento?.

B.P.: Cuando llegué a París vi que aquí no había un departamento para estudiar género, ni un departamento para estudios lésbico gays. Tu haces una carrera y tu disciplina es fundamentalmente heterosexual, lo quieras o no lo quieras. Había un grupo de gente trabajando desde 1996 que se llama Le Zoo, (el zoo, porque reunían un poco lo más extraño, lo más queer). Reivindicaba la representación de la universidad, que hubiera gente como yo, Doctora en Filosofía que pueda enseñar una disciplina que sean Estudios del Género o Estudios Gays y Lesbianos o Queer en la universidad sin tener por qué plegarse a otra disciplina en una actitud de "como estoy en la universidad me tengo que callar la boca y no puedo hacer lo que me interesa". En ese grupo de gente había transexuales, bisexuales... toda la gente que de alguna manera no encajaba en el grupo gay.

N.G.: En el "Manifiesto contra-sexual" dedicas un capítulo a la intersexualidad.

B.P.: Trata sobre cómo se inventó la diferencia sexual en EEUU en los años 50 y cómo un médico americano empieza a operar a los bebés para producir la perfección de los penes y de las vaginas. Hay una especie de cosmética del sexo en todo el mundo, en la gente que se llama heterosexual o normal. Y que luego por ejemplo estigmatizamos a los transexuales pensando que se han hecho una operación de sexo, cuando resulta que en el fondo todos somos resultado de una tecnología muy precisa que limita los órganos sexuales a una cierta parte del cuerpo, los trabaja y los perfila, y cada bebé que nace con una "anomalía" genital es operado rápidamente. ¿Cómo llamamos a un bebé que tiene un clítoris demasiado grande o a un bebé que tiene un pene demasiado pequeño? La medicina no puede integrar a ese bebé en el sistema de lo humano. Entonces tiene que operarlo rápidamente para integrarlo. Ese trabajo de la medicina, que se vuelve loca para reconstruir los sexos, explica muy bien en parte que no solamente el género, como lo masculino y lo femenino y las construcciones de la masculinidad y la femineidad en cada cultura son construcciones históricas y sociales, sino que también los sexos que tenemos, los cuerpos también son construidos históricos y sociales igualmente.

N.G.: ¿Por qué tardaste dos años en publicar el libro en España?.

B.P.: Ahora la identidad gay vende mucho, pero la lesbiana no vende nada. En parte explica por qué mi libro tardó dos años en publicarse. Seguro que si yo fuera un gay y lo que estuviera diciendo son otras cosas sería distinto, pero como es un libro sobre los dildos, no es lo mismo que si haces un libro sobre petardadas que salen en la televisión.

N.G.: En este ensayo explicas la aparición de los términos "homosexual" y "heterosexual".

< B.P.: Los términos "homosexualidad" y "heterosexualidad" aparecen en torno a 1868. Hasta entonces había prácticas, pero no es lo que hoy llamamos homosexualidad como identidad. En ese año se comienza a definir lo heterosexual como lo normal y lo sano, y la homosexualidad lo desviado. A mi me interesa toda esa especie de negocio de la identidad que aparece entre los siglos XIX y XX y que tiene mucho que ver con el capitalismo y la fuerza del capital para producir sujetos masculinos y femeninos, juntarlos y producir otros sujetos. En esta máquina de reproducción de cuerpos hay ciertos sujetos o casi sujetos abyectos que se quedan fuera de la máquina, que son por una parte homosexuales, pero también por ejemplo los hermafroditas, que ahora los llamamos intersexuales.

N.G.: ¿Qué tomas de esta teoría de la máquina que produce sujetos masculinos y femeninos para la reproducción?.

B.P.: Me interesa cómo funciona esta máquina y cómo se la puede hacer malfuncionar, provocarla rupturas y puntos de fuga. Eso es lo que sucedió en Stonewall, cuando los glbt comienzan a hablar y la identidad hetero entró en una crisis gravísima. En el fondo sería absurdo la naturalidad de esa identidad que tenemos. Esas categorías son producto del sistema, de ese sistema que produce lo normal y lo desviado. Lo que nos dice la medicina tradicional heterosexual es que la hetero es natural y la homosexualidad es un fallo de lo natural, como un accidente. Los colectivos glbt tienen esa especie de retórica de lo natural, diciendo que lo homosexual es natural. No es así porque lo normal hetero tampoco es natural, las dos cosas son artificialmente producidas.

N.G.: Frente a esa "máquina" que habla de lo natural y lo antinatural, surge la contrasexualidad....

B.P.: Claro. La oposición a esa máquina es lo que yo llamo Contrasexual. No tiene que ver ni con lo homosexual, lesbiano, hermafrodita, etc, sino con todo aquello que sale del sistema. Lo gay reivindicativo no es contrasexual, es sexual, es la reivindicación de la identidad homosexual masculina, con distinciones como "activo-pasivo", ese tipo de cosas tienen que ver con la sexualidad normalizada, órganos que encajan con otros. Me interesa abrir un espacio en el que hay contraprácticas. Prácticas que no hacen sexo, por ejemplo la masturbacion de un brazo. Es una forma de decirle al sistema que estamos hartos, que nos reímos de él.

N.G.: ¿Por qué te ha interesado el dildo y todo lo que tiene que ver con los objetos de plástico en el "Manifiesto contra-sexual"?.

B.P.: Porque el dildo es el típico objeto que da miedo a los heterosexuales y a los homosexuales y lesbianas, como si fuera una especie de repetición del pene. Esta máquina del sexo se define como polla que entra en vágina, o en el límite polla que entra en ano... vamos, polla que entra en agujero. La gran cuestión es, ¿qué pasa cuando hay dos agujeros? Para el sistema heterosexual, ahí no puede darse el sexo, lo cual me parece interesante para la sexualidad lesbiana. Me interesa el dildo porque aparece como la reproducción de este órgano que tendría que efectuar la penetración y resulta que lo que he hecho es hacer un análisis para saber de dónde viene el dildo y situarlo en una cadena de objetos y tecnologías. En esa cadena verás que una de las cosas que digo es que el dildo no tiene nada que ver con el pene, sino que viene de la mano masturbadora. En 1780 aproximadamente el médico Tissot descubre la mano como órgano sexual. Lo hetero se le va al garete, porque estructura una sexualidad consigo mismo.

N.G.: Afirmas también que la contrasexualidad se pacta mediante un contrato.

B.P.: El contrasexual lleva a cabo prácticas alternativas a la sexualidad, pero también es contrato, como el matrimonio que es el contrato por excelencia. Yo pongo contratos o contraprácticas alternativas, que tienen que ver con los contratos sadomasoquistas. Escribí el libro por saturación y aburrimiento con el sexo moderno. Propongo con estas prácticas (autodildaje con tacones, masturbación de un brazo) suscitar una mirada distinta sobre la sexualidad y sobre el cuerpo. En el fondo decir "qué aburridos somos con el sexo". Eso es lo contrasexual.

N.G.: ¿Cómo se opone un contrasexual, por ejemplo en el grupo al que perteneces, a la identidad del chico gay predominante?.

B.P.: En nuestro grupo hay un sector de gays que se identifican como "lesbianas" porque están hartos de la identidad "macho gay". Muchos reivindicaban ser "super pasivos". Todo consiste en ser capaz de reivindicar una identidad alternativa en oposición a la predominante. ¿Por qué funciona Chueca o Eixample tan bien? Porque ninguna de las personas que va allí ha reflexionado sobre la identidad gay. Se siguen comprando el disco de Mónica Naranjo y yendo de marca, pero no saben qué es Stonewall, no conocen ni su historia ni su identidad.

N.G.: En el "Manifiesto contra-sexual" privilegias la palabra "bollo".

B.P.: Lesbiana es el nombre que nos dio la medicina del siglo XIX. Bollo es la identidad que me dan cuando me insultan. Pues, "yo soy un bollo y te vas a enterar". El hecho de que los psicólogos escriban sobre los homosexuales es insostenible. Nos toca producir conocimientos sobre nosotros mismos, nosotros tenemos algo que decir también sobre lo heterosexual. Debemos hacernos sujetos de nuestro propio discurso.


                                  

fuente : http://www.naciongay.com/editorial/entrevistas/21032002205318.asp

Para acceder al articulo de Elvira Mira publicado en el nùmero de Noviembre de 2006 de la revista A parte Rei, clikea en este link:

http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/mira48.pdf

                      
 
< Anterior   Siguiente >

Arqueología Social

 
Resiste 23
 

Suscríbete

Recibirás un Boletín con nuestras recomendaciones.