Incluye también por primera vez a todos aquellos menores (el fichaje empieza a los trece años) susceptibles de crear cualquier tipo de desorden público o de estar vinculados a esas famosas "bandas organizadas" de delincuencia juvenil que alimentan la obsesión represiva de Sarkozy. Un atropello a la privacidad y a los derechos más básicos de la ciudadanía que ha causado gran revuelo entre la sociedad civil, punta de lanza de la contestación protagonizada por las asociaciones de defensa de los derechos humanos y los colectivos homosexuales. De momento, la polémica ha alcanzado tal punto que, de regreso de su viaje a Rusia ayer, el hiper-presidente Sarkozy ha tenido que tomar cartas en el asunto para poner un poco de orden en la habitual cacofonía gubernamental, entidad relegada a la más mínima expresión donde los ministros son simples monigotes controlados desde el bunker-Eliseo por la camarilla de los consejeros especiales del presidente. Sarkozy ha pedido que se abra un debate en torno al decreto para disipar los supuestos malentendidos, rompiendo por una vez con la arrogancia habitual de un gobierno habituado a imponer sus medidas de regresión político-sociales sin la menor concertación o debate. ¿Pasará algo, por fin, en Francia? ¿Esta agitación será el punto de partida del renacer de la contestación frente a la política vergonzosamente retrógrada del gobierno : expulsiones masivas de emigrantes, orientación ultra-represiva de la justicia, destrucción del código laboral y de la educación pública, politica fiscal únicamente destinada a favorecer al gran capital, etc? Nada más seguro, pero seguiremos informando en caso de que pase algo de interés...
Editorial de Eutsi
EDVIGE Y CRISTINA: SARKOZY PONE EN MARCHA LA POLICÍA DEL PENSAMIENTO
por Ivanovich Torres
Jules L., 15 años, estudiante, participa a una manifestación en las calles del centro de Paris… Mathilde F., 38 años, sindicalista, bloquea la entrada de la empresa donde labora, al igual que sus compañeros huelguistas… Jean M., 22 años, Blogger, anima un foro de discusión en Internet donde impera la crítica política… Christine Q., 48 años, madre de familia, participa a una marcha contra el proyecto de construcción de una nueva autopista… nada del otro mundo en una sociedad participativa. Todos ellos ejercen el derecho a manifestarse, sin embargo, desde el 1 de julio, son sospechosos.
Por decreto (27 de junio, publicado en el Diario Oficial el 1 de julio) el gobierno de Nicolás Sarkozy ha dispuesto al reciente organismo de dirección central de información interior (DCRI) una nueva herramienta informática de “espionaje contra el ciudadano”. Se trata de un fichero informático nombrado EDVIGE (Explotación de Documentación y Valorización de la Información General), donde entrarán los datos de todas aquellas personas que, por sus opiniones políticas, filosóficas, religiosas o filiación sindical, atenten contra la seguridad pública; un sistema digno de la “policía del pensamiento”, avizorada por George Orwell.
La base de datos de EDVIGE incluirá la información del estado civil, ¡orientación sexual!, profesión, dirección de vivienda, números de teléfono, correos electrónicos, además de incluir cuentas bancarias, patrimoniales y antecedentes jurídicos de la o del sospechoso, además contendrá a las personas que frecuenta o sus propios familiares. Esto incluye el riguroso fichaje visual (videos y fotos), y a partir de ¡13 años de edad! Un ley semejante al “USA Patriot Act”, puesta en marcha en Estados Unidos como medida contra lo sufrido el 11 de septiembre del 2001.
El gobierno francés decretó, inteligentemente, dicha ley en pleno periodo estival, ocultada por las vacaciones, juegos olímpicos y la invasión rusa en Georgia. Gran parte de los medios de comunicación, asociaciones civiles y sindicales, intelectuales y un sinnúmero de ONGs, han pasado a la ofensiva. Todos los partidos políticos en bloque han presentado su rechazo… exceptuando obviamente el partido en el poder (UMP, derecha conservadora); aunque, dentro del UMP, existe una corriente, minúscula sí, nombrada Gaylib (homosexuales de derecha), posicionándose contra EDVIGE, vía un manifiesto en su sitio Internet.
De parte de los medios de comunicación impera una gran inquietud; el editorial del diario Le Monde (02/09/2008), constata que se pasa de “una sociedad en la cual, cada uno es presumido inocente, a una otra donde la culpabilidad de todos es presumida, que constituye una deriva peligrosa para el estado de derecho”. Otro diario Liberation (02/09/2008), “No se trata de fichar a los delincuentes sino a todas las personas susceptibles de perturbar el orden público. Entonces, participar a una manifestación sería, según el texto, una razón suficiente para ser fichado”. En la misma edición, el punto de vista de Helene Franco, secretaria general del sindicato de la magistratura, describe puntualmente el rumbo que emprende el gobierno francés; “Somos la única democracia en Europa donde existe una policía política. Puesto se trata bien de eso… ¿Cómo podemos garantizar que el fichaje de EDVIGE no caerá un día en las manos de un régimen como el de Vichy o su equivalente“.
Un sitio Internet funge como base de protesta desde hace varias semanas. Las firmas petitorias que exigen el retiro de EDVIGE, alrededor de 120 mil registradas (hasta el viernes 5 de septiembre). El sitio “NON EDVIGE” esta conformado por más de 700 organizaciones, colectivos, partidos políticos (excepto UMP), sindicatos como las ONGs.
EDVIGE en escena, CRISTINA en las sombras
Dos acrónimos, uno que es escándalo, mientras que otro se mantiene en las sombras. A diferencia de EDVIGE, CRISTINA, es decir, “Centralización de información del interior para la seguridad del territorio y de los intereses nacionales”, no se sabe nada ya que no ha sido oficializado en la publicación del Diario Oficial… sencillamente porque es un sistema de fichaje clasificado “Secreto de Defensa”. CRISTINA es un aparato logístico destinado a copilar datos relativos a la defensa contra el terrorismo, y aunque su metodología es totalmente ignorada, es probable que sea de mayor penetración contra la intimidad de los ciudadanos. Cierto, existen en casi todas las naciones sistemas de vigilancia secreta al servicio del poder y contra la privacidad del ciudadano.
Finalmente, el postulado escrito en los años 70 por el filósofo francés, Michel Foucault (1926-1984), nos vislumbra; “Y para ejercerse, este poder debe apropiarse de instrumentos de una vigilancia permanente, exhaustiva, omnipresente, capaz de hacerlo todo visible, pero a condición de volverse ella misma invisible. Debe ser como una mirada sin rostro que transforma todo el rostro social en un campo de percepción: millares de ojos por doquier, atenciones móviles y siempre alerta…”.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
fuente: La Jornada
















