Después de 8 años del hombre de
la sonrisa, el saxofón y los habanos pervertidos, EE.UU. elige en el 2000 –con
la ayuda del fraude en Florida- a un incierto personaje con deslucidos y
peligrosos antecedentes personales, empresariales y políticos e identificado
con las grandes corporaciones y sus planes de expansión imperial. El 11 de septiembre del 2001 en
atentados apocalípticos de dudosa procedencia las torres se desmoronan y el
Guerra Business ve liberado el camino para imponer su lema de producción
para la destrucción. En medio de una profusión de
banderitas usamericanas en los estadios y con la mano derecha sobre el corazón
para escuchar el himno, la gran mayoría de la población de Estados Unidos creyó
aprobar una ilusoria campaña de expansión armada de la democracia liberal. En verdad dio su consentimiento
para que el complejo industrial-militar se impusiera como motor de “desarrollo
y “globalización”” y las industrias y servicios centrados en la destrucción y
la muerte, como propulsores de la “economía de mercado. (Artículo de Juan Luis Berterretche)
El más pavoroso resultado hasta
ahora es entre setecientas mil y un millón doscientos mil muertes en Irak y
quizá más de un centenar de miles en Afganistán y millones de desplazados y
refugiados de ambos países. Mientras, implacable, el reloj de arena nos indica
la guadaña de la guerra cercenando la vida de un niño/niña iraquí cada cinco
minutos. En el telón de fondo todavía no se apaga la lacerante imagen de una
niña en Vietnam, corriendo desnuda con el cuerpo incendiado por el napalm.
Por lo desmedido del daño
ocasionado, las bajas en el ejército de EE.UU. que entre suicidios y muertos en
combate se estiman en 15 mil, -cuatro mil en combate y once mil autoeliminados-
y unos veinte mil mutilados no son preocupantes para el Pentágono. En realidad
las muertes son sólo cinco veces las que resultaron de la destrucción de las
torres gemelas. Justifican con creces el millón de millones de dólares –como
mínimo- que embolsó hasta ahora el Guerra Business. Cada soldado muerto produjo
67 millones de dólares para Guerra Sociedad Anónima. Nunca la sangre
usamericana se ha cotizado tan bien en Wall Street. Más aún, considerando que
entre ellos había una cantidad excesiva de negros, latinos e indios. Y si no se
quisiera aceptar los suicidios como bajas de la guerra, entonces la sangre
derramada de los soldados estadounidenses fue mucho más beneficiosa aún: cada
soldado estadounidense muerto en combate en Irak dio al Guerra Business 250
millones de dólares en ventas. ¡No escatimen las botellas, descorchen más
champaña accionistas de Wall Street, no sean mezquinos!!!
Hasta aquí, todo bien para el
imperio. Pero, como Vietnam y otros conflictos enseñaron, las guerras tienen su
indeseable “camino de vuelta a casa”. El primer síntoma lo reveló el pasaje del
Katrina. El huracán hizo una biopsia pública de las dolencias que sobrelleva la
sociedad estadounidense: el individualismo y la indiferencia, el racismo, la
discriminación y el raquitismo del tejido social, ampliados por la desviación
de los recursos hacia una lejana guerra. En la triste vidriera de Nueva
Orleáns, la herida sigue abierta.
El segundo indicio alarmante
fueron las fotos de soldados Wasp de EE.UU. de ambos sexos, sonriendo con
picardía para la cámara mientras torturaban iraquíes. Sobre el tema, el notable
colombiano Fernando Botero realizó una serie de telas, que cumplirán en el
siglo XXI la función acusatoria del Guernica de Picasso en el siglo pasado.
Las pruebas impactaron, porque
demostraban que era un procedimiento común del ejército usamericano y porque
obligaron a quienes las habían autorizado en secreto, a realizar una defensa
pública de ellas. Aunque la denominen “métodos innovadores de interrogación” se
propagó, entonces, que EE.UU. utiliza, promueve y defiende la tortura. Esto
ubica a Estados Unidos en el tobogán de la perversión moral, y su pretensión de
liderazgo y hegemonía mundial es un discurso que pierde todos sus atenuantes y
sólo se sostiene con la intimidación y la violencia.
Esta sucesión de acontecimientos
que protagonizó Estados Unidos en lo que va del milenio ha impactado sobre las
poblaciones mundiales hegemonizadas por el Imperio.
Aún existe una reiterada falacia
política difundida por los medios sobre las fuentes del excepcionalismo
usamericano. Nos dicen que EE.UU. se distingue del resto del mundo por su
genio, su moralidad, su productividad, su democracia liberal y otras virtudes
similares. En realidad toda la prosperidad y el bienestar del pueblo
usamericano se basaron y se basan, en un mecanismo de succión y pillaje de las
riquezas del resto del planeta. Función que heredaron de Gran Bretaña, hoy
socio menor.
¿Cuál es la base de sostén de la
posición de Estados Unidos y su poder en el mundo? Hoy, los pilares gemelos del
dólar y el Pentágono. El dólar como la moneda del mundo cuyo privilegiado
monopolio le permite a los EE.UU. imprimirla de acuerdo a su voluntad; el
Pentágono con sus capacidades militares incomparables. El dólar es un tigre de
papel porque su emisión no corresponde con la riqueza material del país.
La fuerza y la movilidad del
Pentágono es dependiente del dólar, y alternadamente lo apoya. Cuesta dólares
mantener al Pentágono, sus bases en centenares de países alrededor del mundo, y
el despliegue y actuación de sus fuerzas militares alrededor del globo. Los
gastos militares son la causa principal del doble déficit americano, en el
presupuesto federal y en la balanza comercial. Inversamente, la fuerza del
pentágono sostiene la confianza global en el dólar.
Pero esta misma retroalimentación
de la confianza entre el dólar y el Pentágono, se constituyen en sus torres
gemelas amenazadas.
La incapacidad de Estados Unidos
de imponer su política de estabilización imperial en Irak y el Medio Oriente
está minando la confianza en su hegemonía. El crecimiento exponencial de los
déficit presupuestario y comercial están socavando la confianza en el dólar.
La mayoría de los estadounidenses
no se preocupa por estas pamplinas.
En estos años con la
US-PATRIOT Act han pisoteado su Carta Magna, han perdido el hábeas corpus, sus
derechos a la inviolabilidad del hogar, la privacidad de su correspondencia, de
sus transacciones. Y por último con la Ley para la
Prevención
del Radicalismo Violento y el Terrorismo Autóctono de 2007 que termina con la
libertad de pensamiento y expresión, han entrado sin barquinazos en una nueva
patria de legislación policíaco-militar.
Mientras, las cadenas de TV los
continúan intoxicando con el miedo al “terrorismo” y una variedad de
trivialidades.
Pero no terminan aquí las malas
noticias. La guerra es un vórtice insaciable de recursos materiales y humanos y
la élite usamericana bajo la batuta del avispado Bush decidió aplicar el
purgante del Consenso de Washington en el propio territorio.
Veamos algunos auspiciosos
resultados de este proceso:
-
Con un Producto Interno Bruto actual de 13.200
miles de millones de dólares (es decir 13,2 billones de U$S en español o
13,2 trillones en inglés) EE.UU. ha sido la locomotora que empuja el
crecimiento económico del capitalismo globalizado. Hacia finales del 2006
la deuda total estadounidense (pública, empresarial y personal) llegaba a
los 48 billones (trillones en inglés) de dólares: entre tres y cuatro
veces el Producto Interno Bruto usamericano (360% mayor) y superior al
Producto Bruto Mundial. Esto significa que la economía estadounidense
funciona apoyada en tres cuartas partes de capital virtual. Esto, si
aceptamos que la otra cuarta parte es de alguna forma necesaria para el
funcionamiento del crédito en el capitalismo. Este crecimiento descomunal
del capital ficticio, paga el sobreconsumo irresponsable de los
estadounidenses y los gastos militaristas del estado. El crédito sin respaldo
y la emisión incontrolada de la moneda mundial (dólar) son mecanismos
perversos de creación de ese capital ilusorio. Las crisis financieras
internacionales queman capital ficticio y obligan al conjunto del capital
mundial a compartir la crisis económica estadounidense.
- 35 millones de personas sufrieron de hambre en
Estados Unidos en el 2006. Esto es el 12% de toda la población. En las
áreas rurales este porcentaje sube al 15%. Y en algunas ciudades supera el
20%, sobre todo si los afrodescendientes son muy numerosos.
- Entre ellos, hay 12,6 millones de niños que han
sentido los retorcijones del ayuno forzado, es decir uno de cada cinco o
el 20% de los 70 millones que hay en el país. Casi la cuarta parte (23%)
de los niños y niñas estadounidenses están en situación de pobreza
relativa.
- Los menores constituyen 25 % de la población,
mientras son el 35 % de los pobres.
- En Nueva York, capital del american way of
life, set privilegiado del sueño americano y zona céntrica de
la “aldea global”, hay casi dos millones de hambrientos: el 17% de los
pobladores de la megalópolis del “capitalismo avanzado”
- En la ciudad de Los Ángeles viven más de 100 mil
personas en garajes, mientras un millón setecientos mil familias lo hacen
en condiciones de hacinamiento en todo el estado de California.
- 47 millones de estadounidenses carecen de
seguros de salud. Ese índice se incrementó en 2 millones 200 mil entre
2005 y 2006, y continuará creciendo debido al recorte del gobierno a los
programas sociales y la reducción o eliminación de seguros que las
empresas ofrecían antes a sus trabajadores.
- El número de menores de edad (de 0 a 18 años) sin seguro médico aumentó
en 700 mil entre 2005 y 2006 para alcanzar un total de 8.7 millones de
niño(a)s.
- Una ley propuesta recientemente en el Congreso
para beneficiar a millones de niño(a)s con el seguro médico, fue vetada en
octubre/2007 por el presidente Bush, porque se costeaba con un impuesto a
los cigarrillos y afectaba a las tabacaleras, financiadoras de sus
campañas electorales.
- El 2006 fue el octavo año consecutivo en que
Washington lideró el mercado mundial de armas de fuego. EE.UU. dominó los
acuerdos de venta de armas a Medio Oriente, que volvió a ser el principal
mercado comprador de armas. Calma amig@s, Rice nos asegura que son para
garantizar la paz en la región.
- Estados Unidos es la sociedad más armada del
mundo, hay 90 armas por cada 100 estadounidenses. Existen más de 200
millones de armas de fuego en manos de la población civil.
- Los ciudadanos estadounidenses siendo la
vigésima parte de la población mundial poseen casi un tercio de los 875
millones de armas de fuego que hay en todo el mundo.
- Más de la mitad de las armas fabricadas cada año
son compradas en Estados Unidos.
- En los últimos cinco años 148 mil personas en
esa nación perecieron por disparos, 81 por día y uno cada 18 minutos. Cada
año se reportan dos millones de robos, de ellos unos 500 mil con
violencia, sin contabilizar un millón 100 mil sustracciones de
automóviles.
- Casi 3 mil niños y adolescentes murieron a causa
de armas de fuego en un año o sea, ocho al día en promedio o uno cada tres
horas.
- Según estas estadísticas, la tasa de muerte por
balas entre menores de 15 años era casi 12 veces más alta que en el total
de los otros 25 países industrializados combinados.
- En los últimos 10 años hubo 30 tiroteos con
varios muertos en centros de estudio del país.
- Por año hay 58 mil 200 secuestros de menores, 59
mil violaciones sexuales, equivalentes a 1.800 por jornada, 75 por hora.
- Estados Unidos tiene la mayor población penal
del mundo: 2 millones 245 mil presos (junio/2006). Esto significa que en
los Estados Unidos hay 766 presos por cada 100 mil habitantes En Japón en
2000 eran sólo 47 detenidos por cada 100 mil habitantes; en Noruega 56; en
Francia 80; en Italia 94; en Alemania 97.
- En clara demostración de la ineficacia de la
supuesta reeducación, 2 tercios de los reos liberados vuelven a prisión.
- De los 9 millones de detenidos por cualquier
tipo de causa, liberados en 2002, más de 1millón 300 mil eran portadores
del virus de la hepatitis C, es decir el 29% del total de afectados en el
país, 137 mil habían contraído el SIDA o sea entre el 13 y el 17 % del
total de estadounidenses con esta enfermedad y 12 mil la
tuberculosis, el 35% de todos los que la padecen en el país. El sistema
penitenciario estadounidense es una incubadora de enfermedades
infecciosas.
- En las prisiones se utilizan pistolas de
electrochoque, pulverizadores de sustancias químicas irritantes,
cinturones de electrochoque, sillas y postes de inmovilización por
encadenamiento.
- Hay 160 institutos penales privados dispersos en
treinta estados. Y hay 120 cárceles-fábrica. Son 20 mil los detenidos en
prisiones de máxima seguridad.
- No se dispone de estadísticas oficiales, pero
Amnistía Internacional cree que hay al menos 3.500 niños encarcelados en
prisiones para adultos junto con la población reclusa general. Se han
comprobado casos de que también son encadenados.
- Amnistía Internacional ha denunciado la
sistemática detención de personas al pedir asilo en Estados Unidos. A los
asilados se los trata como malhechores.
- Para Amnistía Internacional todo el sistema
carcelario de EE.UU. “viola los estándares internacionales para el
tratamiento de prisioneros"
- Reciente estudio sobre la pena de muerte
pesquisando 4.578 casos en un período de 23 años (1973-1995) encontró
errores serios y reversibles en siete de cada diez sentencias revisadas
por los tribunales. También descubrió que las condenas capitales eran
revertidas en dos de cada tres apelaciones. La tasa total de errores
judiciales quedó en 68%.
- Junto con Irán, Nigeria, Pakistán, Arabia
Saudita y Yemen, Estados Unidos es uno de los pocos países en el mundo que
ejecutan tanto a los deficientes mentales como a los jóvenes menores.
- Los condenados a muerte con enfermedades
mentales son entre el 5 y el 10% de los que están en el corredor de la
muerte. Alrededor de 3.400 personas. En los corredores de la muerte
también hay 70 menores de edad.
- En la sociedad usamericana existe una estructura
social en la que, en términos generales, clase y etnia se superponen de
manera muy fuerte sin variar en sus 200 años de vida como nación.
- Dentro del índice de pobreza según grupos
étnicos (1959-2001) hay un 22,7% de negros; un 21,4% de hispanos; 10,2% de
asiáticos isleños; y un 9,9% de blancos y un 8,8% de blancos no Wasp. Es
decir, tanto los negros como los hispanos tienen el doble de pobres que
los blancos. La desocupación sigue las mismas reglas racistas.
- En América del Norte (lo que incluye Canadá) fueron
asesinados 15 millones de indígenas desde que Cristóbal Colón puso pie en
el continente en 1492, y el exterminio continúa hasta hoy.
- En la tasa de mortalidad infantil (TMI) EE.UU.
ocupa el lugar 24 de los 25 países más “avanzados”, desplazado del último
puesto por Hungría. Mientras en los cinco países con mortalidad infantil
más baja la cifra es de alrededor de 3 muertes por 1000 nacidos, en EE.UU.
la mortalidad infantil es más del doble (más de 7 muertes por 1000
nacidos). En Washington, DC., vecindario mayoritariamente negro, alcanza
al 11,5 por mil nacidos, el doble de TMI que en Beijing.
- Según el relatorio Estado Mundial de la
Infancia 2008 de
UNICEF (publicado a mediados de enero de 2008) la TMI en EE.UU. alcanzó ya el 8 por 1000
nacimientos, lo que ubica al país en el mismo nivel que Emiratos Árabes
Unidos, Eslovaquia, Lituania, Serbia y Tailandia. En este informe mundial,
EE.UU. se ubica por debajo de 38 países que están en mejor
situación respecto a la TMI.
- Mientras en la mayoría de los países europeos
más del 70% de los jóvenes desayunan diariamente. En EE.UU. más de
la mitad de los jóvenes no desayunan todos los días y entre el 70 y 80% de
los jóvenes no comen frutas todos los días.
- Entre 1991 y 2005 la tasa de escolarización
primaria en EE.UU. cayó un 5%. De 97% a 92%. Recordemos que en ese período
hubo 8 años de gobierno del hombre de la sonrisa, los habanos y el
saxofón. En tasa de escolarización primaria EE.UU., con el mayor PIB
mundial, está en el lugar 35 junto con República Checa y Eslovaquia
que en esos años pasaron por la profunda crisis de restauración
capitalista.
- Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) EE.UU. con el mayor PBI del
planeta está en el lugar 37 del mundo por la calidad de su atención
sanitaria. No participa del listado de los 25 países más “avanzados”. Esta
detrás de Costa Rica, pero algo mejor que Eslovenia.
- Estados Unidos figura en el puesto número 41 en
un nuevo análisis (2007) sobre mortalidad materna en 171 países, elaborado
por expertos en salud pública de la ONU.
- Las mujeres en EE.UU. corren entre tres y cuatro
veces más riesgo de muerte en el parto que en los 10 primeros países
industrializados del mundo. Y entre las mujeres estadounidenses, las
mujeres negras son cuatro veces más vulnerables que las blancas.
- Los Centros de Control y Prevención de
Enfermedades de EE.UU. afirman que la obesidad que tiene una continua
tendencia a crecer, alcanza una tasa actual en la población del país del
32%. Casi un tercio de la población.
- Una investigación del gobierno estadounidense
hecha pública en junio del 2005, conducida por especialistas de las más
importantes universidades e instituciones psiquiátricas de los Estados
Unidos, llegó a la conclusión que la mitad de la población del país está
aquejada de algún tipo de perturbación mental.
- Un alto porcentaje de las víctimas de dichas
sintomatologías son jóvenes: de la mitad de los estadounidenses aquejados
de perturbaciones mentales, el 50% ha comenzado a manifestar los síntomas
con 14 años y el 25% con 24 años”.
- Estados Unidos es el mayor contaminador del
planeta: es responsable por el 30% de la contaminación mundial. Pero esto
si sólo tomamos en cuenta la contaminación emitida en su territorio. No se
contabiliza cuánto contaminan las transnacionales estadounidenses en los
otros continentes.
- EE.UU. es el mayor saboteador de los compromisos
del Protocolo de Kyoto y el único que no ratificó el acuerdo.
- En Bali, en diciembre de 2007, cuando en la
Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
los países discutían las medidas para evitar un cataclismo planetario por
el calentamiento global, la representante de EE.UU., la subsecretaria de
Estado para la Democracia y los Asuntos Globales, Paula
Dobriansky, al frente de la delegación estadounidense tuvo el privilegio
de ser la más reiteradamente abucheada por sus intentos de sabotear la
reunión.
- EE.UU. viola sistemáticamente las disposiciones
de la Convención de Ginebra con relación al trato que se debe
otorgar a los prisioneros de guerra. Quien dice esto no es ningún dictador
de los países del “eje del mal”, es el ex-presidente de EE.UU. Jimmy
Carter.
- EE.UU. no cumple los siguientes artículos del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos de ONU, vigente desde el
23 de marzo de 1976:
Artículo
1: Derecho de libre determinación de los pueblos, violado en Afganistán, en
Irak y en los 50 países donde intervino para cambiar gobiernos en el siglo XX y
XXI. Artículo 6 y Protocolo segundo: Derecho a la vida y limitaciones a la pena
de muerte. No lo cumple ni en el país ni en el exterior. Artículo 7:
Prohibición de la tortura y penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.(fotografías, testimonios y el propio ex presidente Carter lo
comprueban) Artículos 9 y 10: Derecho a la libertad y la seguridad.
Garantías para detenidos y presos. Artículos 12, 13 y 14: Libertad de
circulación. Garantías en la expulsión de extranjeros. Garantías judiciales.
Con la Ley US-PATRIOT y leyes complementarias viola el artículo
15 que garantiza la irretroactividad de las normas. Artículo 18 y 19: Libertad
de pensamiento, conciencia y religión y Libertad de expresión. Artículo 20:
Prohibición de la propaganda a favor de la guerra. Y los artículos 21 a 27 que incluyen derechos políticos, de
las minorías y contra la discriminación. Se necesitarían varios tomos para
enumerar todas las violaciones que EE.UU. ha acumulado contra este Pacto.
- En febrero de 2004, EE.UU. anunció que abandonó
cualquier idea de unirse al Tratado de Prohibición de Minas Terrestres,
conocido también como la Convención de Ottawa aprobado a principios de
los 90. “Estados Unidos no se unirá a la
Convención de Ottawa porque sus condiciones nos habrían exigido que
abandonáramos una capacidad militar necesitada”, anunció la
Oficina
de Política Militar del Departamento de Estado, “Estados Unidos continuará
desarrollando minas anti-personal y minas terrestres antitanque”.
- La
Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas fue adoptada por la
Asamblea General de la ONU el 13 septiembre del 2007, con 143
votos a favor, once abstenciones y cuatro votos en contra: Estados Unidos,
Nueva Zelanda, Canadá y Australia.
- El 14 de noviembre del 2007 se aprobó en la
Asamblea General de la ONU una Moratoria Internacional
en la aplicación de la Pena de Muerte. Estados Unidos lideró la oposición
a esta moratoria junto con los 25 países que realizaron ejecuciones en el
2006 y votó contra ella. El 91 % de estas penas capitales se aplicaron en
China, Irán, Irak, Pakistán, Sudán y EE.UU. Estados
Unidos es el único que ejecuta en dos países al mismo tiempo. Los cadalsos de
Irak le pertenecen.
- EE.UU. y Somalia son los dos únicos países en el
mundo que no han adherido a la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas. La razón: la
Convención prohíbe la ejecución de menores.
Este es el grandioso imperio que
hegemoniza el mundo. Es el modelo que se supone debemos copiar para llegar a
ser tan regios como ellos. A pesar de estos anuncios innegables de declinación,
los dirigentes de los países del planeta que imitan las conductas de los
mediocres líderes estadounidenses, brotan como hongos en todos los continentes.
Y esperan que sus pueblos acepten las recetas de “bienestar” democrático,
cultural, sanitario y material que han convertido a EE.UU. en un imperio infame,
defensor de las peores causas y en decadencia.
Los indicios de caducidad son
avanzados. Walter Benjamín afirmó que “El saber de la caducidad, el saber de la
discontinuidad histórica, es el saber de la revolución, y de la transición
hacia otros órdenes...” Es ese saber de los pueblos saqueados, humillados y
postergados el que hoy empieza con ímpetu a abrirse camino. La hegemonía –nos
recuerda Gramsci- depende en gran parte de la aceptación, el apoyo o
beneplácito de los dominados. Y son muchos los indicios que nos dicen que el
consentimiento hacia EE.UU. se resiente y en muchos sitios se transforma en
rebeldía.
Estamos en una nueva época
histórica, que se fue conformando en las últimas tres décadas. El modelo
estadounidense se ha convertido en un cancerbero que sólo tiene para ofrecernos
el infierno de la perversión moral, el hambre junto al consumo irresponsable,
la destrucción de la naturaleza, el pillaje y el exterminio. Pero esta nueva
época cargada de violencia y de injusticia también genera aquellos que eligen
el camino de la crítica más implacable sobre lo actual, en las palabras y en lo
hechos. Aquellos que se juegan entusiastas por iniciar la transición hacia
otros órdenes.
Juan Luis Berterretche
Investigación: Tali Feld Gleiser
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