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sábado
11. oct 2008
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LIBROS: CONTRA LOS TERRITORIOS DEL PODER de Jean-Pierre Garnier PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Jean-Pierre Garnier/Virus editorial   
martes, 27 de marzo de 2007

Por un espacio público de debates y... de combates. «El tratamiento dado a la "cuestión social", en tiempos de globalización, no aspira a resolver el problema del paro, de la pobreza y del "mal-vivir", sino únicamente a regular su no-solución» (Jean-Pierre Garnier). El espacio o el territorio en sí mismo expresa siempre la materialización de unas determinadas relaciones sociales, y como tal también las marca. Por ello, en una sociedad totalmente sometida a la lógica del capital como en la que estamos inmersos, las configuraciones territoriales y las políticas sobre los lugares y sus gentes se adaptan a la mercantilización generalizada de la vida y al control, duro o blando, que ejerce el poder. Esto no impide que persistan las contradicciones sociales y las resistencias, tras las que se puede adivinar el deseo de vivirse y de vivir el entorno de otra manera. A continuación, publicamos un extracto del primer capítulo del libro.

Inmersos en un proceso de desmantelamiento del Estado del bienestar que transfiere al ámbito de lo local la gestión residual de las crecientes desigualdades, los intermediarios sociales, la prensa y los discursos de una clase intelectual servicial —movida por la voluntad de no-saber— juegan un papel cada vez más importante en los intentos de «contención» de la explosión social en ciernes; eso sin olvidar el arsenal de nuevas leyes represivas y legitimadoras del creciente apartheid social. En Contra los territorios del poder además de ahondar en las causas y consecuencias de la «insostenibilidad» del proceso de urbanización capitalista, Jean Pierre Garnier subraya la necesidad de saber pensar las problemáticas y las palabras que nos conciernen, pues no es cosa de caer en los señuelos de debates y combates propios de las agendas y los lenguajes de los expertos; puesto que, hoy en día, más que un pensamiento único es un pensamiento unánime el que intenta ya no sólo hacernos reos y vigías del orden urbano y territorial que nos domina y controla, sino también marcarnos el paso de cómo hay que pensar, luchar y qué alternativas dar.

La voluntad de no saber

Una inmensa sensación de alivio recorre las «reinterrogaciones» y «refundaciones» teóricas que durante casi una treintena de años no han cesado de ser el objeto —¿o quizás sólo hayan servido de pretexto?— de las ciencias sociales, en general, y de la investigación urbana, en particular, en Francia. Hay incluso quienes se felicitan, con el mayor entusiasmo y seguridad, de la «muerte de las ideologías» —reducidas a una única ideología, como veremos a continuación—.

                

Durante un período corto pero devastador (1968-1975),éstos se dedicaron a pervertir el razonamiento científico hasta lograr hacer olvidar su finalidad: producir saberes. Y lo lograron, sustituyendo la retórica de un discurso por el conocimiento de un objeto. Por tanto, que nadie ose seguir preguntándose en la actualidad qué tipo de saberes, a qué fines obedecen y en beneficio de quién se producen. Eso significaría, precisamente, volver a caer en los errores del pasado. Además, tales cuestiones ya no son de actualidad.

                    

En la presentación de un trabajo publicado a principios del nuevo siglo, destinado a mostrar un panorama del pensamiento francés actual sobre lo urbano, su principal artífice se regocijaba señalando, nuevamente, aquello que separa este pensamiento del «estado de espíritu reivindicativo y crítico del capitalismo» que prevalecía a principios de los años setenta, época caracterizada por un «empeoramiento de la propensión a marxizarlo todo». Prisioneros de su compromiso con aquello que entonces se llamaba la «contestación» de nuestra sociedad, ¿acaso lo que guiaba a muchos investigadores entonces no sería la necesidad de ver confirmadas las «verdades» que justificaban ese compromiso, antes que la búsqueda de la verdad? Animados por una voluntad militante, ¿no habían terminado por concebir la investigación como una manera de hacer política por otros medios? «La perspectiva histórica de los movimientos urbanos», decretaba, por ejemplo, uno de los más influyentes investigadores del momento, «articulados de forma estrecha con el movimiento obrero, en el marco de una estrategia socialista, reclama de modo urgente una teoría científica y revolucionaria de lo urbano». ¡Nada menos que eso!

                      

Afortunadamente, las orejeras dogmáticas que cegaban a quienes hicieron profesión de analizar el mundo social mejor que los demás han desaparecido poco a poco, a medida que los ideales de emancipación se veían reducidos a polvo, tocados de lleno por el descrédito y el hundimiento de los regímenes, partidos y doctrinas que decían encarnarlos. Liberados por fin de los marcos conceptuales y los corsés teóricos que contenían la reflexión, los investigadores ya podían dedicarse plenamente al estudio de las «mutaciones » del mundo urbano contemporáneo sin tener que aplicar una perspectiva suspicaz, por no decir hostil, que ya carecía de todo sentido.

                    

Había pasado ya la época en que tanto el geógrafo como el historiador, el sociólogo y el economista solían «decir cada vez menos qué es lo que hay y más qué es lo que se debe pensar». Reconciliándose con la vocación de sus disciplinas, hoy cada cual se preocupa sólo de enseñar lo que sabe pero ya no lo que cree. Sin embargo, cuando se confrontan sus afirmaciones y profesiones de fe con los resultados de sus trabajos, da la impresión de que los investigadores en ciencias sociales, tanto ayer como hoy, sólo dicen aquello que creen saber. Y esto sí que constituye una novedad: no dicen nada conscientemente sobre todo aquello que prefieren ignorar.

             

         

Para seguir leyendo el primer capítulo, clickea aquí abajo:

               

http://www.viruseditorial.net/pagina/archivos/ensayo/territorios/capitulo1.pdf

                      

Más información en http://www.viruseditorial.net/

                              

 
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