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Komite Internazionalistak (KI) taldeko kideek Palestinako Lehen Ministro Ismael Haniyerekin oraintsu Gazan izandako bileraren berri bidali digute, Lidon Sorianok sinaturik. Horrela, segida eman diote Palestinako Kronikak artikulu sortari, oraingoan bederatzigarren alean. "Palestinarren arteko elkarrizketari ekin beharra dago", deklaratu die Haniyek KIko partaideei. Testua osatu dute Palestinako gizartearen egoeraren erakusgarri izan daitezkeen beste bi pertsonarekin egindako solasaldiek. Hona hemen Palestinako Kronikak sailaren azkeneko eskaintza. Texto en castellano.
Gaza continúa en calma, una calma extraña, como un interacto durante una representación teatral. Período de descanso, de desconexión, en el que todo el mundo sabe que la función va a continuar, nadie sabe cuándo ni cómo, pero su reinicio es inevitable.
Gaza está mucho tranquila que años pasados, pero, desgraciadamente, durante nuestra última estancia pudimos vivir de cerca una de las luchas internas mientras estábamos reunidas con el ministro de Salud, Bassam Naim. Su despacho está en un barrio que podríamos denominar como pobre de solemnidad: la calle sin asfaltar, cuatro faroles en lugar de farolas, ningún mobiliario urbano, y, como único elemento decorativo, basura acumulada en todos los rincones de la calle, consecuencia del estado de sitio con el que Israel castiga a la población gazaui, con especial crudeza desde el verano de 2005. Y es que no hay dinero para servicios de limpieza, tampoco hay camiones, los que había los destruyeron en uno de sus ataques por "motivos de seguridad", no hay vertederos, ni plantas de desintegración de basuras o reciclaje. Por no haber, no hay prácticamente ni espacio para almacenarla. De cuando en cuando una humareda se ve ascender hacia el cielo de Gaza como resultado de la quema de contenedores llenos de basura con la consiguiente contaminación ambiental y mal olor, que ya a veces, por asiduo, ni llama la atención.
Estas son las pequeñas cotidianidades de la ocupación, esta es la traducción del término ambigüo y etereo de "ocupacion" a hechos y vivencias diarias, así es como la ocupación marca y condiciona esas pequeñas experiencias vitales que conforman nuestra vida. El vivir entre basuras no es el comportamiento resultante de una sociedad abandonada, inculta, sucia o descuidada, es la consecuencia lógica de la inmovilidad para personas y cosas que impone la ilegal ocupación israelí en los territorios palestinos desde hace años.
En un momento de la animada conversación con el sr. Naim, oímos una explosión, miramos su cara, pero como el hombre seguía hablando, no le dimos mas importancia. De repente se fue la luz. Más de uno dio un respingo en la silla, pero el hombre continuó con su perorata como si nada hubiera pasado. Al cabo de un momento, uno de sus guardaespaldas apareció con una bombona de butano unida a una bombilla y la puso encima de la mesa. "Este es nuestro día a día, estamos acostumbrados", fue su único comentario, y continuó explicando la situación actual y el posicionamiento de su partido, Hamas, en el complicado contexto político actual. Complicado por su solución, pero bien sencillo en sus raíces.
El señor Naim, mejor que ningún otro miembro de Hamas que hayamos conocido, explicó la postura de su partido con respecto a Israel, argumento este, del no reconocimiento de Israel, archiutilizado por la comunidad internacional. Con este argumento la comunidad internacional intenta apartar a Hamas del panorama político, o en todo caso, crear una fuente de conflicto en el seno de la sociedad palestina, apoyando a uno de los bandos más fuertes y castigando o niguneando al otro. Como siempre ocurre, como ocurrió en Iraq durante los criminales años del embargo internacional, el que sufre y de una forma inhumana, es el pueblo.
El Sr, Naim nos dijo que Hamas, contrariamente a lo que dicen nuestros políticos y medios de comunicación, sí que reconoce a Israel, le reconoce de facto, puesto que es un ente existente, pero no le reconoce el "derecho" a ocupar la tierra de la histórica Palestina. Continuó explicando que cuando la comunidad interacional les exige ese reconocimiento les surge la duda fundada de a qué Israel deben reconocer. ¿Al que ocupaba el 55% del territorio según el plan de partición de 1947 aprobado por la Resolución 181 de la ONU? ¿Al que ocupaba el 78% del territorio tras el armisticio de 1949, confiscando un 23% mas de tierra palestina de la que le había sido asignada por la ONU? ¿Al actual, que con la anexión de los territorios que quedan fuera del muro, se hace con el 88% del territorio de la histórica palestina? ¿O al Gran Eretz-Israel, sueño del sionismo, que va del Eufrates hasta el Nilo? Porque creo que es interesante recordar que Israel es el único país que pertenece a Naciones Unidas sin tener unas fronteras reconocidas, aunque este sea un requisito indispensable para pertenecer a dicho organismo internacional.
También argumentó, sin posibilidad de discusión, que Arafat, habiendo reconocido a Israel de facto y de iure, no había recibido a cambio más que colonias (y no precisamente de Channel), checkpoints, confiscación de tierra, asfixia económica, asesinatos, ocupación y la consideración de ser un obstáculo para la paz... Como para pensárselo, vaya. Y terminó la intervención preguntándonos la razón de no se exija a Israel, no ya con la misma insistencia, sino tan sólo con seriedad, que reconozca al estado palestino, aunque sea dentro de las fronteras de 1967 como dictamina la Resolución 242 de la ONU.
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La verdad es que no hace falta afiliarse a Hamas para estar de acuerdo con sus postulados, pues la coherencia y sentido común de sus palabras no tienen que ver con unas determinadas siglas políticas sino con la lógica, la historia y la legalidad internacional.
Al salir de la reunión, a oscuras y alumbrándonos con la tenue luz de nuestros móviles, nuestro taxista nos informó de que los disparos que escuchábamos y la explosión anterior provenían de una reyerta en el barrio contigüo, entre algunos miembros del clan Doghmush, el mismo grupo de mafiosos que mantuvo secuestrado al periodista Alan Johnston, y las fuerzas ejecutivas pertenecientes a Hamas, quienes habiendo acudido al barrio donde vive dicha familia para resolver el presunto robo de un coche, fueron recibidos directamente con tiros y a partir de ahí, batalla campal.
Y es que esta es otra de las manidas mentiras que le interesa mantener a occidente, que en Gaza los dos principales partidos continúan en una lucha fraticida ejemplo de la falta total de cohesión y convivencia de estos incivilizados palestinos. Sin embargo, ya hace tiempo que en medios alternativos varias personas entre las que me incluyo, denunciamos la manipulación mediática sobre este hecho apuntando que todos los secuestros (exceptuando el del soldado Gilad Shalit, que además no es un secuestro sino una captura), los brotes de violencia y los choques con las fuerzas de seguridad no eran entre facciones políticas sino entre bandas y clanes familiares utilizadas por personas pertenecientes a Al Fatah para así politizarlos y utilizarlos contra el gobierno palestino de Hamas, elegido democráticamente por el pueblo palestino, para desacreditarles y recuperar el poder perdido. Es cierto que este germen ha dado como fruto confrontaciones entre gente de los dos partidos, encarcelamientos e incluso asesinatos, pero no fue la causa de los problemas internos en Gaza, por eso no se han extendido los enfrentamientos tampoco en Cisjordania. No se puede negar que ha habido confrontación, pero ni en la cantidad ni de la cualidad que le hubiera gustado a occidente y que los grandes medios transmitían.
Sin embargo, lo que no hay que olvidar, como lo hace la inmensa mayoría de los palestinos y en este caso de los gazauis, es la identidad del verdadero enemigo, el estado sionista de Israel y su principal arma contra el pueblo palestino, la ocupación. Parece una cantinela o un slogan, pero cuando un país está bajo ocupación, ésta lo condiciona absolutamente todo y lo que ocurre en su interior es siempre resultado directo o indirecto de la misma. En estos tiempos en los que sobre todo a nivel político ya no se habla tanto de ocupación, e Israel incluso celebra estos 40 años desde la ocupación de 1967 como el 40 aniversario de la “liberación”, particularmente de Jerusalén, creo que como internacionalistas debemos mantener el mensaje de denuncia de la ilegal ocupación israelí como centro vertebrador de nuestras políticas de solidaridad.
Por la noche los disparos siguieron hasta las 2:30 h. en las cercanías de nuestro apartamento en el centro de Gaza City, y, sin embargo, lo más terrible estaba sucediendo varios kilómetros al sur de nuestra casa. El dia 14 seis palestinos fueron asesinados al este de Khan Yunis, entre ellos cuatro combatientes y dos civiles, uno de ellos una mujer de 70 años asesinada a bocajarro cuando a pesar de los disparos salió de casa (cojeando, por su edad, pero con toda la velocidad que sus artrósicas rodillas le permitían) al ver a su hija herida tendida en el suelo, comportamiento lógico, humano y maternal que probablemente cualquier madre en el mundo llevaría a cabo sin pensarlo dos veces. Una ráfaga de ametralladora acabo con su vida. Quizás esta historia nunca llegue a nuestros telediarios, sólo era una palestina, una anciana, por tanto según nuestra mentalidad occidental capitalista, un ser improductivo y por lo tanto poco valido; más bien una carga, no interesa. No es noticia el asesinato de una inocente, se producen tantos al día, todos y cada uno de los dias del año, qué más da... Si hubiera sido un ser “civilizado”, si hubiera muerto en el metro, en un supermercado, en la discoteca, haciendo la vida que todos nosotros, las personas importantes del mundo, los occidentales, hacemos, probablemente hubiera tenido más trascendencia, probablemente hasta sabríamos su nombre, su profesión y sus aficiones. Y es que en la muerte también se discrimina, igual que en la vida.
Una mañana volvimos a visitar al oficial al mando del puesto fronterizo de Rafah (que se alegró al vernos e incluso se acordaba de mi nombre), queríamos saber qué había cambiado en las últimas semanas. La única novedad que nos contó fue que solicitando un permiso especial en Egipto, a algunas de las personas de Gaza que estaban retenidas en el lado egipcio se les había permitido el acceso a la Franja a través del paso de Erez por motivos humanitarios. ¡Sólo les ha costado seis meses y 30 muertes dar un paso “humanitario”! Vamos mejorando… También nos comentó que tras la toma de control de la Franja por parte de Hamas el 14 de Junio, a todas aquellas personas pertenecientes a Al Fatah y a algunos clanes gazauis que, creyéndose en peligro, salieron por la frontera, algunos en barco, otros saltando el muro, sin papeles, sin visado, quedando en un limbo administrativo, se les había permitido regresar a través de Rafah. Y es que en el paso de Rafah, el corredor Filadelfia construido en los últimos años por Israel para tener una salida al mar por el sur y cortar el contacto entre egipcios y palestinos controlando tan estratégica zona, se convierte en poco más que una pequeña carretera regional, que cruzas andando y con veinte pasos ya estás en Egipto. De hecho nos decía Khalil, uno de los beneficiados por el acceso de paso en Erez, que, en vez de hacer un recorrido de Egipto a Gaza que en condiciones normales cuesta veinte minutos atravesando Rafah, incluido el papeleo, les hicieron estar veinte horas de viaje hasta Erez más procedimiento y protocolo de investigación.
Estuvimos, como con la brigada anterior, visitando hospitales, centros de DDHH, activistas políticos y miembros del gobierno, pero quizás una de las visitas más significativas fue la que hicimos a la UNRWA, la oficina de Naciones Unidas que se ocupa concretamente del caso de los refugiados palestinos (¿será por el sentimiento de culpa de los estados miembros que, viendo las masacres y barbaridades que los sionistas cometieron tras la aprobación de la Resolución 181, quisieron enmendar su error poniendo, como siempre y para variar, una tirita a una operación a corazón abierto?). Nos recibió el encargado de la oficina de información y prensa, Adnan Abu Gasna, quien estuvo contestando a nuestras preguntas con cierta desgana y creo que algo incomodo, pues ser palestino de Gaza, refugiado y trabajar para tan controlado y orquestado organismo tiene que provocar unas contradicciones tremendas, ya que el fin primero y último de dicho organismo es evitar un desastre humanitario para poder seguir manteniendo el status quo actual y la balanza de fuerzas del lado de la potencia ocupante. Su discurso una y otra vez hacia referencia a su incapacidad, como oficina local, para tomar decisiones. Nos explicó que las decisiones técnicas se tomaban en junta reuniendo a representantes de todas las oficinas en Siria, Libano, Jordania, Gaza y Cisjordania, y que las decisiones políticas se tomaban en Nueva York, desde donde salían las directrices de funcionamiento y las “enérgicas” protestas cuando Israel, como el verano pasado, asesinara impunemente a miembros de esta organización. Nos comentó que aunque nadie “debe” impedirles hacer su trabajo cuando Israel impide la apertura de los pasos de mercancías, personas y combustible o impide a la misión internacional acudir a Rafah, ellos solo pueden expresar su condena y esperar a que los cauces políticos den algún resultado. En fin, más de lo mismo, maquillaje para ocultar la verdadera cara, somnífero para las conciencias occidentales, y un completo atrezzo de jeeps increíbles con las letras U.N. en el techo y camiones llenos de comida para hacer ver al mundo que hacen algo, que dan comida al hambriento y agua al sediento, y con eso ya cumplen su papel. Nosotros en nuestros cómodos sillones nos quedamos satisfechos mientras cambiamos el canal para ver el partido de liga o los últimos acontecimientos del Gan Hermano, Gran Hermano que sin que seamos conscientes, con todas estas armas, nos controla a todos, dirige nuestras vidas, mientras nosotros, infelices, nos consideramos libres.
Tambien el “soma”* ha llegado a nuestras vidas
El ultimo dia y como colofón a estas dos intensas brigadas de julio y agosto tuvimos el honor de ser recibidos por Ismail Haniye, primer ministro palestino elegido por el pueblo el 25 de enero de 2006. El edificio que alberga su despacho no queda lejos de la casa de Mahmoud Abbas, casa que tuvimos la oportunidad de visitar recorriendo sus jardines y que contrariamente a la información que llega a través de nuestros medios de comunicación, no ha sido destruida, ni dañada, sino que está cerrada, pero custodiada por las fuerzas ejecutivas de Hamas, quienes amablemente nos abrieron las puertas para que pudiéramos comprobar el estado de la preciosa casa que el presidente palestino tiene en Gaza.
Al llegar al edificio gubernamental llama la atención la falta de medidas de seguridad. Sólo una pequeña barrera con contenedores de plástico a unos ocho metros de la puerta principal y varios guardias con su uniforme negro custodiando la entrada. El edifico es pequeño, de cuatro alturas, y es en realidad un edificio de viviendas adaptado para labores administrativas. EL piso donde se encuentra su despacho es austero, como todos los edificios gubernamentales que hemos visitado, y después de pedirnos que dejáramos los bolsos en la antesala, nos pasaron a un salón con sillones color granate, de gusto dudoso como la mayoría de ornamentación por estos lares, pero al menos sobrio. Salió a recibirnos el propio Haniye. Me pareció más corpulento que en la televisión, y la verdad es que tiene un porte que impresiona, de patriarca, de hombre sabio y comedido. Saludó a los chicos con un apretón de manos y a nosotras poniéndose la mano en el pecho. Habló en árabe durante toda la conversación y nuestro guía hizo de traductor aunque hizo algunas afirmaciones ante nuestra intervención, signo de que algo de ingles entendía; o tal vez lo entendiera todo pero quiso utilizar su lengua como gesto de lucha antiimperialista. Nos estuvo preguntado por la situación en Euskal Herria y sonrió varias veces al saber que algunos de los brigadistas pertencian a organizaciones sociales declaradas “terroristas” y que uno de los principales partidos políticos está ilegalizado, como diciendo con su mirada que eso le resultaba familiar. También se intereso por el tema de los aproximadamente 700 presos políticos vascos dispersos muchos de ellos en cárceles por todo el estado español.
A continuación le preguntamos nosotros por la situación actual en Palestina. Haniye se limitó a hablarnos de las últimas elecciones legislativas, de los tristes enfrentamientos internos y de la situación actual. Su discurso fue conciliador, como todos los que hemos tenido con representantes de Hamas: “Hay que sentarse a negociar, hay que llevar a cabo un diálogo interpalestino, los enfrentamientos ya acabaron y ahora reina la calma, al menos hay seguridad”. Podría parecer un discurso un tanto panfletario si no fuera porque es precisamente esa la sensación que tuve cuando entramos con la primera brigada el 24 de Julio. Ante la pregunta de cuál era el mensaje para las personas que trabajamos la solidaridad con Palestina aquí en occidente fue tan claro como diplomatico: “Seguir apoyando la causa palestina, creando redes de trabajo para ser más eficientes y centrarnos en la denuncia a la potencia ocupante y todas las estrategias de la ocupación”. Acabó diciendo que debemos también respetar el resultado de la elecciones democráticas, a lo que apostillé que era lo que habíamos estado haciendo tanto como Komite Internazionalistak como desde la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina, desde el boicot que la comunidad internacional impusiera al gobierno de Hamas. En ese momento, mirándome a los ojos, cabeceó ligeramente como dando su aprobación.
La reunión fue, obviamente un acto de contenido simbólico, pero creo que en la coyuntura actual mostrar nuestro respeto a los representantes elegidos democráticamente por el pueblo fue un acto no de apoyo a un programa de gobierno, sino tan sólo un acto de solidaridad política, la solidaridad en la que creemos y la que practicamos, desde nuestra pequeñez, pero con perseverancia y convencimiento.
¡Salud, amor y fuerza!
Lidon Soriano. Komite Internazionalistak
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