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Eutsi - Pagina de izquierda Antiautoritaria
viernes
09. ene 2009
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DUDAS QUE MATAN PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Pablo Davalos   
viernes, 08 de diciembre de 2006
Ekuadorreko hauteskundeek Rafael Correa jarri dute gobernuburu erdi-ezkerraren zerrendaren garaipen garbiari esker. Emaitzari nahiz herriaren egoerari buruzko gogoeta eskatu diogu Pablo Davalosi, zeinak zalantza batzuk nabarmendu dituen Gobernu berriaren inguruan. Davalos ekonomilaria da eta CONAIE erakunde indigenaren aholkularia. Bere ustetan, Ekuadorreko ezkerrak “ametsik onenak gauzatzeko aukerak” ditu aurrean, baina zenbait kontutan “argitu beharrekoak” hamaika direla uste du. Egileak Asanblada Eragilearen rolaz, gizarte erakundeen ekintzaz edo petrolioaren nazionalizazioaz aritu da honoko testu honetan. Texto en castellano.
               
Como todos, tengo, tenemos, expectativas por lo que pueda hacer el nuevo Gobierno ecuatoriano. Como todos, empeño mis esperanzas y mis buenos augurios en que le vaya bien, es decir, nos vaya bien. Quiero creer que la izquierda ecuatoriana tiene posibilidades de desplegar sus mejores sueños en estas horas tan equívocas.

Pero los augurios y las esperanzas no bastan. Es necesaria una lectura crítica, comprometida, y que busque distancias para intentar ser objetiva. Para sustentar esa lectura crítica, hay preguntas que, al parecer, son imprescindibles. Empiezo por la que considero ineludible: ¿Tiene Alianza País, el partido ganador de las elecciones, la consistencia ideológica, política y programática para llevar adelante un proceso tan complejo como la Asamblea Constituyente? Todos sabemos que Alianza País es una estructura partidaria hecha para las elecciones. Su tiempo histórico es el tiempo electoral pero ahora es Gobierno y desde allí se puede incidir en el poder. En ese sentido, confío plenamente en algunas personas claves al interior de Alianza País, para empezar, en su principal figura, Rafael Correa, pero también en Alberto Acosta, en Fander Falconí, Jeanneth Sánchez, Carlos Marx Carrasco, etc. Pero hay otras personas que me suscitan dudas, incertidumbres, y recuerdan un pasado demasiado reciente como para olvidarlo fácilmente. Por tanto, la respuesta queda flotando.
                               
Otra cuestión hace referencia al proceso de la Asamblea Constituyente. ¿Es la Asamblea Constituyente un recurso para otorgar una base de sustentación política a un Gobierno que tiene a todo el sistema político en contra o es un medio para cambiar al país? Quiero creer en esta última posibilidad, mas, hasta el momento, las señales son confusas. El discurso más fuerte es el de convocar a la Asamblea Constituyente para despartidizar el sistema político. Si esto es así, ¿vale la pena el proceso de movilización social inherente a la convocatoria y conformación de la Constituyente solamente para despartidizar el Tribunal Supremo Electoral, las Cortes de Justicia o el Tribunal Constitucional?
Pienso que la Constituyente es un medio, no un fin en sí mismo, y es el medio para provocar cambios sustanciales en la institucionalidad jurídica y política del Estado, y que la tarea más importante a la que debería abocarse la Constituyente es el cambio del modelo económico neoliberal. Empero de ello, el debate sobre el modelo económico apenas si está posicionado, y sin un debate previo sobre el modelo neoliberal y sobre el modelo alternativo las posibilidades reales de la Constituyente para cambiar al país, son mínimas. ¿Constituyente, para qué? Nuevamente, la respuesta queda en el aire.
                             
Tengo otra duda, ¿Resistirán los movimientos sociales y las organizaciones sociales la tentación del poder? Tenemos la experiencia de los piqueteros en Argentina. Su cooptación al aparato del Estado, determinó su liquidación como movimiento social. Esta pregunta se relaciona con otra: ¿Resistirá Alianza País la tentación de incluir en su gobierno a líderes de organizaciones sociales para buscar legitimidad social? Hasta el momento, hay fuertes disputas por cargos, nombramientos, prebendas, lo que es normal en tiempos de recambio gubernamental, pero que no deben debilitar a las organizaciones sociales.
                           
Otra cuestión se relaciona con los primeros nombres que el presidente electo ha dado para su gabinete. De todos los nombres, sin duda, el de economía es el más estratégico. Saludo el nombre de Ricardo Patiño porque es una señal clara con respecto a uno de los problemas más importantes de la economía nacional y del modelo económico, que es la deuda externa. Patiño pertenece al movimiento Jubileo 2000, que ha hecho un extraordinario trabajo por sensibilizar sobre temas del endeudamiento a nivel nacional e internacional. Entonces, este nombramiento nos dice que el Gobierno de Alianza País declararía una moratoria de la deuda externa nominada en bonos global, porque sería inconcebible que un miembro de Jubileo como ministro de Economía, dedique el presupuesto del Estado a pagar una deuda que siempre se ha considerado ilegítima e inmoral. ¿Está dispuesto, entonces, el Gobierno de Alianza País a jugárselas políticamente declarando una moratoria de la deuda externa en bonos global?

Otro nombramiento que suscita muchas esperanzas es el de Alberto Acosta para la cartera de Energía y Minas. De todos los temas que puedan suscitarse sobre esta cartera, hay uno que me parece importante porque se convirtió en el eje de las movilizaciones sociales del mes de marzo de este año en contra de la Oxy: la nacionalización del petróleo ¿Está dispuesto el Gobierno de Alianza País no sólo a revisar los contratos petroleros sino incluso a nacionalizar el petróleo?
                        
Hay otra duda que es preocupante y se refiere el proyecto autonómico de las elites de Guayaquil. Ese proyecto es un peligro para el país. En tiempos de campaña electoral, el entonces candidato Rafael Correa apoyó públicamente al alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, en su pretensión autonómica. Creo que ahora es el momento de revisar esa actitud. Alianza País no puede sustentar los proyectos autonómicos, porque implicarían el debilitamiento de su propuesta central de cambiar el modelo económico. Si Alianza País cumple con sus compromisos hechos con las organizaciones sociales y empeña sus esfuerzos en el cambio del modelo económico y en la recuperación de la soberanía nacional, tendrá, a no dudarlo, todo el apoyo de nuestro pueblo.
                                             
 
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