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Escrito por Adrián Ballester Cerezo
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lunes, 17 de diciembre de 2007 |
Si nos
remitimos a la institución que dicta las reglas y trabaja por el buen uso de la
Lengua Española, la Real Academia de la Lengua, y analizamos su obra principal,
el DRAE, aún estando sobre aviso de que cualquier diccionario es una obra
ideológica expuesta a las corrientes ideológicas, la censura política y
eclesiástica, se puede apreciar sin caer en extremismos feministas que su
contenido todavía incluye ejemplos parciales innecesarios y arrastra patrones
sexistas a la hora de elaborarlo. Parece por tanto bien necesaria
unas dosis de autocrítica (desde el sillón de la A mayúscula o de la a
minúscula, según prefieran) para que se lleve a cabo una revisión en posteriores
ediciones a ciertos términos aplicando el carácter dinámico que propugnan para
evitar un trato diferente y la propagación de definiciones asimétricas, en las
que suele salir mal parada la mujer y de este modo contribuir a deconstruir el
imaginario social, evitando nuevas voces despectivas y peyorativas.
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Escrito por Plataforma Plazandreok
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viernes, 14 de diciembre de 2007 |
La
plataforma política de mujeres Plazandreok
vuelve a organizar este año Feministaldia,
festival de cultura feminista que vio su primera edición hace
un año. Se trata de un evento que mezcla arte, activismo y
pensamiento, y que pretende crear un punto de encuentro entre
artistas y activistas de diversas tendencias y disciplinas, aunque
con el denominador común de alzar su voz en un mundo pensado
para y por los varones de raza blanca. Feministaldia es pues un
‘melting pot’ de propuestas artísticas y políticas,
que nos da una idea de lo que se mueve en el aún underground
mundo del arte y la política feminista: desde raperas y
bailarinas de break (Pau Lee
MC y Marta urban13)
a catedráticas y directoras de centros de arte (Lourdes
Mendez, Arakis), militantes
feministas jóvenes y veteranas (Plazandreok,
Herne, Medeak,
Bidasoaldeko Emakumeak, Asamblea de Mujeres de Bizkaia…), artistas
(Erreakzioa – Reacción, Izaskun Alvarez), realizadoras de
video (Girls who like porno, My cooking films, Aihoan produkzioak),
performers (Ana Elena
Pena, Airam,
Kontu kantoi), djs (Esther
sound-sister, Lorena DJ, Plácida
ye-yé), y poetas (María Eloy).
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Escrito por María Galindo
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jueves, 30 de agosto de 2007 |
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Entre el norte y el sur no hay un océano, sino un basurero lleno de prejuicios
Introducción: “no hay lucha sin palabra”
La lucha por definir las cosas no es una propiedad de académicos, es profundamente política porque ahí nos jugamos no las palabras, sino la mirada sobre nosotras mismas.Es una lucha política porque se juegan en ella muchas veces la constitución misma de los sujetos sociales y su ubicación en las sociedades. Esto pasa además por la necesidad de poner en cuestión las definiciones eufemisticas y neutrales que se fabrican en las oficinas de tecnócratas del Banco Mundial y company para desdibujar las realidades sociales de los pueblos y de los sujetos sociales. Esa habilidad no académica, sino tecnocratica es un ejercicio de poder que deriva definitoriamente en formas de control , interpretación y posteriormente en una serie de recetas somníferas de “desarrollo” que nuestros continentes del sur han tragado en circulares y viciosas décadas. Recetas recicladoras de relaciones post y neo coloniales entre el norte y el sur del mundo. |
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Escrito por Gustavo Acevedo
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lunes, 06 de agosto de 2007 |

Los hombres tenemos que movilizarnos contra la violencia machista que fomenta el Patriarcado. La discriminación, el acoso y la violencia hacia las mujeres continúa siendo habitual. Cada semana dos mujeres son asesinadas por sus parejas o exparejas.
1.- Si existen leyes que declaran la igualdad entre hombres y mujeres ¿por qué, entonces, las discriminaciones no desaparecen? ¿Serán ‘actos individuales’ que ejercen unos pocos hombres -excepcionalmente violentos- incapaces de ‘modernizarse’ y adaptarse a la nueva sociedad paritaria? Las mujeres, sea en países ricos o pobres, experimentan a lo largo de sus vidas discriminaciones, abusos, acosos y diversas formas de violencia. |
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Escrito por Paco Vidarte
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viernes, 27 de julio de 2007 |
El primer gran bloque que estudiaremos será el de las autoras que suelen situarse en el ámbito de la teoría crítica en la esfera de influencia de Habermas, cuya representante más paradigmática es Sheyla Benhabib, y la polémica surgida entre ella y Nancy Fraser, distanciada del modelo habermasiano; dentro de este mismo ámbito cabría situar a Iris Young, más preocupada por la teoría de la justicia, pero que también ha terciado en ésta y otras polémicas. En el centro de esta disputa se encuentra asimismo Judith Butler, perteneciente a un segundo gran bloque, muy diferenciado del primero, proveniente del posestructuralismo francés, con una honda influencia del foucaultismo, el psicoanálisis lacaniano y la deconstrucción; la visión de Butler adquiere una tonalidad específica por el aporte que supone la reflexión de las lesbianas al feminismo, las cuales introducen nuevos puntos de vista, resaltan nuevas discriminaciones, innovadoras articulaciones de la relación con el cuerpo y con el otro masculino y, sobre todo, la puesta en escena del heterosexismo, no ya sólo el patriarcado, como vector fundamental de opresión.
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Escrito por Barbara Biglia y Conchi San Martín
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viernes, 06 de julio de 2007 |
Bienvenidas al estado de maravillosa sujeción! ¡Esperen, esperen, un momento!… ¿maravillosa decís?, ¿puede algo ser maravilloso cuando aprieta tanto? Y… esta sujeción ¿no tendrá algo que ver con los mandatos de género, con la inscripción a las clases sociales, con la invención de las razas, con la heterosexualidad obligada, con la diferencia y la otredad? Pero… ¿hasta qué punto estas preguntas no son más que viejas quejas que no tienen sentido en nuestras actuales democracias? Efectivamente, habrá quien crea que en contextos que se autodefinen como paritarios ya no resulta necesario el análisis feminista. Sin embargo, ¿cómo interpretar entonces las cotidianas evidencias de violencias y discriminaciones de género?: ¿ignorándolas y tachándolas de un borrón?; ¿identificándolas como algo meramente individual, que le toca a cada persona según tenga más o menos suerte en la vida?; ¿considerándolas simplemente como simulación colectiva de hordas de feministas histéricas? Nos parece que en los actuales discursos, cuando se aborda la comprensión de las violencias de género, aparecen diversos lugares comunes que suelen desviar la mirada hacia los síntomas olvidando las raíces. (A continuación publicamos la introducción de B. Biglia, C. San Martín coordinadoras de este libro colectivo). |
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