Una alarma basada en dos eventos verificables
El anuncio de esta crisis procede del análisis de las decisiones tomadas por los dos participantes clave de la principal crisis internacional en marcha, es decir, los EEUU e Irán:
- Por una parte está la decisión de Irán de abrir la primera Bolsa de Petróleo en Euros el 20 de marzo de 2006 en Teherán, disponible para todos los productores de la región.
- Por otra parte está la decisión de la Reserva Federal Americana de dejar de publicar los datos de M3 (el indicador más fiable de la cantidad de dólares en circulación en el mundo) desde el 23 de marzo de 2006 en adelante [1].
Estas dos decisiones constituyen los indicadores, las causas y las consecuencias de la transición histórica en curso del orden creado después de la 2ª Guerra Mundial y del nuevo equilibrio internacional que se encuentra en proceso de gestación desde el colapso de la URSS. Su magnitud, al igual que su simultaneidad catalizará todas las tensiones, las debilidades y los desequilibrios acumulados desde hace más de una década por todo el sistema internacional.
Una crisis mundial distribuida en 7 crisis sectoriales
Los investigadores y los analistas de LEAP/E2020, identificaron de esta forma las 7 crisis convergentes que las decisiones americanas e iraníes, que serán llevadas a cabo la última semana de marzo de 2006, catalizarán y se convertirán en una crisis total, afectando a todo el planeta en los campos político, económico y financiero, al igual que probablemente también en el ámbito militar:
1. Crisis de confianza en el dólar
2. Crisis del equilibrio financiero de los EEUU
3. Crisis del petróleo
4. Crisis del liderazgo americano
5. Crisis del mundo árabe-musulmán
6. Crisis de gobierno global
7. Crisis de gobierno europeo
Descifrando el evento “Creación de la Bolsa de Petróleo Iraní en Euros”
La apertura de una bolsa de petróleo iraní en euros al final de marzo de 2006 será el final del monopolio del dólar en el mercado del petróleo global. Es probable que el resultado inmediato sea que este hecho afecte al mercado financiero internacional, ya que los países productores podrán vender sus productos también en euros. En paralelo, los países europeos en particular podrán comprar petróleo directamente con su propia moneda, sin tener que recurrir al dólar. Concretamente, en ambos casos, esto significa que un número menor de agentes económicos necesitará un número menor de dólares [2]. Este doble acontecimiento, llevará hacia una misma dirección, es decir, a una reducción muy significativa de la importancia del dólar como moneda de reserva internacional y por lo tanto un debilitamiento significativo y sostenido de la moneda americana, en particular en comparación con el euro. Las evaluaciones más conservadoras, dan 1 E a 1,30 $ americanos a final de 2006. Pero si la crisis llega al alcance anticipado por el LEAP/E2020, las estimaciones de 1 E por 1,70 $ en 2007 no son nada irreales.
Descifrando el evento “Fin de la publicación del indicador macroeconómico M3”
El fin de la publicación por parte de la reserva Federal Americana del agregado monetario M3 (y de otros componentes) [3], una decisión criticada vehementemente por la comunidad de economistas y analistas financieros, tendrá como consecuencia la pérdida de transparencia en la evolución de la cantidad de dólares en circulación en el mundo. Durante algunos meses, el M3 ya se ha incrementado significativamente (indicando que la impresión de dinero ya se ha acelerado en Washington), sabiendo que el nuevo presidente de la Reserva Federal de los EEUU, Ben S. Bernanke, es un auto-reconocido fan de imprimir dinero [4]. Considerando que una fuerte caída del dólar probablemente ocasionará una venta masiva de los Bonos del Tesoro de EEUU, mantenidos en Asia, en Europa y en los países productores de petróleo, LEAP/E2020 estima que la decisión americana de dejar de publicar M3 está encaminada a ocultar tanto tiempo como sea posible dos decisiones de los EEUU, en parte impuestas por las decisiones económicas y políticas tomadas estos últimos años [5]:
- La monetarización de la deuda de los EEUU
- El lanzamiento de una política monetaria para apoyar la actividad económica de los EEUU.
- Dos políticas a ser implementadas hasta al menos las elecciones a medio plazo de octubre de 2006 para evitar que el partido republicano se tambalee.
Esta decisión relacionada con el M3 también ilustra la incapacidad de las autoridades financieras y monetarias internacionales y de los EEUU en una situación en la que al final preferirán eliminar el indicador antes que intentar actuar sobre la realidad.
Descifrando el factor agravante “Intervención Militar contra Irán”
Irán posee algunas ventajas geoestratégicas significativas en la crisis actual, tales como su habilidad para intervenir fácilmente y con un impacto importante en el aprovisionamiento de petróleo de Asia y Europa (bloqueando el estrecho de Ormuz), en los conflictos en curso en Irak y Afganistán, por no mencionar el posible recurso del terrorismo internacional. Pero además de estos aspectos, la creciente desconfianza hacia Washington crea una situación particularmente problemática. Lejos de calmar los miedos de Asia y Europa que conciernen la adquisición de Irán del estatuto de potencia nuclear, una intervención militar contra Irán resultaría en una casi inmediata división de opinión pública europea, la cual, en un contexto en el cual Washington ha perdido su credibilidad en la gestión correcta de este tipo de casos desde la invasión de Irak, evitará que los gobiernos europeos hagan algo que no sea seguir su opinión pública. Al mismo tiempo, el coste creciente del petróleo que seguiría a tal intervención llevaría los países asiáticos, en primer lugar y principalmente a China, a oponerse a esta opción, forzando de esta manera a los EEUU (o a Israel) a intervenir por sí mismos, sin el respaldo de la ONU, por lo tanto añadiendo una serie crisis diplomática y militar a la crisis financiera y económica.
Factores relevantes de la crisis económica americana
LEAP/E2020 anticipa que estas dos decisiones extraoficiales llevarán a los EEUU y al resto del mundo a una rápida crisis monetaria, financiera y económica, sin precedentes en una escala planetaria. La “monetarización” de la deuda de los EEUU es de hecho un aspecto muy técnico que describe una realidad tremendamente sencilla: los EEUU no se comprometen a reembolsar su deuda, o más exactamente a reembolsarla en “monkey currency”. LEAP/E2020 también anticipa que el proceso se acelerará al final de marzo coincidiendo con el lanzamiento de la Bolsa de Petróleo Iraní, la cual sólo puede precipitar las ventas de Bonos del Tesoro de los EEUU por sus titulares no americanos.
Con esta perspectiva, es útil observar la siguiente información: la parte de la deuda del gobierno de los EEUU en manos de Bancos de los EEUU cayó al 1,7 % en 2004 en contraste con el 18 % de 1982. Paralelamente, la parte de esta deuda en manos de operadores extranjeros pasó del 17 % en 1982 al 49 % en 2004.
- La cuestión que se plantea es: ¿Cómo se llegó a que los bancos de los EEUU se libraran de casi toda su parte de la deuda nacional de los EEUU en los años pasados?
Además, para intentar impedir la explosión de la burbuja inmobiliaria sobre la cual descansa el consumo doméstico de los EEUU, y en un momento en el que el ratio de ahorro de los EEUU se ha vuelto negativo por primera vez desde los años 1932 y 1933 (en medio de la “Gran Depresión”), la administración Bush, en asociación con el nuevo propietario de la Reserva Federal de los EEUU y seguidor de este enfoque monetario, inundará el mercado de los EEUU de liquidez.
Algunos efectos anticipados de esta ruptura sistémica
Según LEAP/E2020, la conjunción no accidental de las decisiones americanas e iraníes es una fase decisiva en la puesta en marcha de una crisis sistémica que marcará el final del orden internacional establecido después de la 2 ª Guerra Mundial y tomará forma entre el final de marzo y el final del año 2006 a través de un desplome del dólar (posiblemente a 1 Euro = 1,70 $ americano en 2007) estableciendo una inmensa presión al alza sobre el euro, un incremento significativo del precio del petróleo (por encima de los 100 $ el barril), un agravamiento de las situaciones militares americanas y británicas en Oriente Medio, una crisis financiera monetaria y presupuestaria de los EEUU comparable en alcance a la de 1929, consecuencias económicas y financieras muy importantes para Asia en particular (entiéndase China) pero también para el Reino Unido, una súbita interrupción del proceso económico de globalización, un colapso del eje transatlántico que llevará a un incremento general de todos los peligros domésticos y de política externa por todo el mundo.
Para los titulares de dólares individuales, así como para las corporaciones transnacionales o los tomadores de decisiones políticas y administrativas, las consecuencias de esta última semana de marzo de 2006 serán cruciales. Estas consecuencias requieren que se tomen algunas decisiones difíciles tan pronto como sea posible (la anticipación de la crisis es siempre un proceso complejo ya que se basa en apuestas) porque una vez la crisis comienza, se produce una desbandada, y todos los que eligieron esperar pierden.
Para los individuos la elección es clara: el dólar de los EEUU para nada es ya una moneda en la que refugiarse. El creciente coste del oro en el último año demuestra que mucha gente ya ha anticipado la tendencia de la moneda de los EEUU.
Anticipando… siendo barridos por los vientos de la historia
Para empresas y gobiernos – europeos en particular- LEAP/E2020 ha desarrollado en su Carta Confidencial – el Global Europe Anticipation Bulletin-, y en particular en el próximo número, una serie de recomendaciones operativas y estratégicas que, si se integran en los procesos actuales de toma de decisiones, pueden contribuir a suavizar de forma significativa el “tsunami” monetario, financiero y económico que irrumpirá en el planeta al final del próximo mes. Para usar un ejemplo simple – por cierto, uno que se usó en el escenario de anticipación política “USA 2010”- el impacto de los eventos de la última semana de marzo en el mundo occidental que conocemos desde 1945 será comparable al que tuvo la caída del Telón de Aacero en 1989 en el Bloque Soviético.
Si esta alarma es tan precisa, es porque los análisis actuales de LEAP/E2020 concluyeron que todos los posibles escenarios llevan a un solo resultado: de forma colectiva nos aproximamos a un “nodo histórico” que es inevitable de ahora en adelante sea cual sea la acción de los agentes nacionales e internacionales. En este punto, solamente una acción directa e inmediata por parte de la administración de los EEUU encaminada por una parte a prevenir una confrontación militar con Irán, y por otra a abandonar la idea de monetarizar la deuda externa de los EEUU, podría cambiar el curso de los eventos. Para LEAP/E2020 es obvio que tales acciones no sólo no serán iniciadas por los líderes actuales de Washington, sino que por el contrario, ellos ya han elegido “forzar el destino” dejando sus problemas económicos y financieros a expensas del resto del mundo. Los gobiernos europeos en particular deberían sacar rápidamente todas las conclusiones de este hecho.
A modo de información, el método original de anticipación política del LEAP/E2020 ha permitido a muchos de sus expertos prever (y publicar) en concreto: en 1988, el cercano final del Telón de Acero; en 1997, el colapso gradual de la capacidad de acción y de la legitimidad democrática del sistema institucional europeo; en 2002, el atascamiento de los EEUU en la ciénaga de Irak y el colapso mantenido de la credibilidad internacional de los EEUU; en 2003, el fallo de los referéndums sobre la Constitución Europea. Con su metodología de anticipación de “rupturas sistemáticas” ahora bien establecida, es nuestro deber como investigadores y ciudadanos compartirla con los ciudadanos y gestores europeos, especialmente porque los agentes individuales o colectivos, privados o públicos, aún están a tiempo de tomar medidas para reducir significativamente el impacto de esta crisis sobre sus posiciones, tanto si son económicas, políticas o financieras