


Desde un punto de vista estrictamente económico, el gasto militar es un dispendio que lacera hondamente los recursos que el Estado genera por la vía de los impuestos.
En estos días en los que todo el mundo habla de economía no podía faltar el análisis del gasto militar; en este caso, los datos de la liquidación del ejercicio de 2009. También he querido centrarme en otro aspecto sangrante: los programas especiales de armamento.
Si es verdad que el Gobierno no tiene ideas y que está pensando reducir la deuda en 15.000 millones de euros en los dos próximos años, congelando pensiones y reduciendo la ayuda a las personas dependientes y al desarrollo (entre otras medidas), aquí vamos a ofrecer otra perspectiva: entre el gasto militar del ejercicio de 2009 (o el de 2010, que será similar) y la deuda y compromiso de gasto generado por los grandes programas de armamento, tendríamos para cubrir esos 15.000 millones y aún nos sobrarían 41.131 millones de euros. ¿Quién da más?



Los grandes capitalistas europeos -y también sus representantes políticos: los burócratas de la Comisión Europea- siempre han sentido envidia de sus colegas norteamericanos y japoneses (ahora también de los chinos). Les envidian porque los trabajadores de esos países trabajan más que los europeos. ¿Cómo competir en esas condiciones? -se preguntan-. Ahora, con la excusa de la presente crisis económica, intentan solucionar esa supuesta desventaja proponiendo, de maneras diversas, aumentar el tiempo de trabajo real allá donde aún se mantienen restos del estado del bienestar. En esas coordenadas hay que entender el intento de aumentar la edad de vida laboral en España y otros países europeos.

A la vista de las portadas, editoriales y debates de hoy, ha llegado el Apocalipsis. No es para menos: más de cuatro millones de parados, se miren en el cómputo que se miren. Especialmente significativa es “La España insostenible” con la que titula a toda página El Mundo. Ahí se dice bien claro –entre todas las alarmantes cifras económicas-: “Ya sólo hay 17,5 millones de cotizantes, los mismos que hace 5 años”. Es decir, que Zapatero ha visto comerse todo el empleo que se creó en su mandato, para volver exactamente a donde empezó, a donde dejó la ocupación el PP. Un texto de Rosa María Artal


El jueves 24 y
viernes 25 de setiembre pasado, el Grupo de los 20 (G20) se reunió en
Pittsburgh (EEUU). Durante la cumbre se estableció que el G20 será el foro
principal para la cooperación económica y sustituirá al G8, el grupo de los más
ricos. La concesión hacia el
G20, es el resultado del colapso de la economía estadounidense, epicentro de la
crisis del sector financiero y su contaminación hacia la Unión Europea y
Japón, hundiendo al G8 en la recesión y la depresión y provocando que durante
el año en curso se pierdan 60 millones de empleos, mientras cada minuto un
centenar de personas en el mundo se hunde en la pobreza. El notorio
fortalecimiento de China, y en menor grado de India y Brasil, cuyas economías
de 2000 a
2007 lideraron la tasa de crecimiento de las exportaciones mundiales, hace a
estos países ineludibles en el afán de recomponer el capitalismo. Un artículo de Juan Luis Berterretche
