| PERÚ: EL PERRO DEL HORTELANO Y LA CULTURA |
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| Escrito por Renato Pita Zilbert | |
| martes, 15 de abril de 2008 | |
I/ En el Perú estamos viviendo una
época de definiciones. Por un lado, el famoso artículo "El síndrome del perro
del hortelano" (El Comercio 29/10/2007) de Alan García nos pone sobre la mesa el
perfil de las políticas del actual gobierno. En resumen: los conflictos sociales
en nuestra patria son resultado de acciones oportunistas e improductivas de los
sectores críticos a las políticas neoliberales del Estado. O sea que el problema
no es el depredador y excluyente sistema capitalista, sino la acción de las
"ideologías superadas", la "ociosidad", la "indolencia" y "la ley del perro del
hortelano". Así, dizque "el Perú avanza" por un gobierno que tiene "lo único que
nos hará progresar"; pero que tiene que enfrentar una oposición que
supuestamente retraza. Evidentemente, esa oposición contiene a las
organizaciones sociales, los gremios, los sindicatos o cualquier individuo o
colectivo que no esté alineado sumisamente.
El mensaje va directo y trae graves consecuencias: criminalización de la protesta y las ideas (penal y mediáticamente), radicalización de la fuerza represiva, injustificadas y masivas privaciones de la libertad e incluso muertes en manos de las impunes "fuerzas del orden". En este artículo no ahondaremos en todas las consecuencias de estas medidas. Esta vez queremos atender una preocupación más del perro del hortelano de García: La cultura que no es silenciada, levanta la voz y opina.
II También, en la especificidad de la cultura se vienen dando hechos flagrantes de abuso de Estado. Claro que no es a todo el "mundo cultural"; evidentemente, nos referimos a un sector de la cultura que opina y levanta una voz crítica. Los sucesos que a continuación señalaremos, nos hacen pensar en una progresión sistemática que puede acentuarse.
Brevemente. Si queremos hacer una enumeración de hostilidades hacia la cultura en tiempos del segundo gobierno García, podemos empezar por el caso de Piero Quijano, conocido artista plástico e ilustrador que fue censurado en la exposición "Dibujos en Prensa 1990 -2007" (junio 2007) que realizaba en la Casa Museo José Carlos Mariátegui. La causa de la censura fueron 3 trabajos que aludían a militares, a Alan García y a la privatización de Machu Picchu. El artista, dignamente acabó por retirar su exposición del local de un cuestionado INC, a pocos días de inaugurada la muestra. El 29 de febrero de 2008, se da un caso que no se limita al área cultural pero que ha significado una importante movilización dentro de él; siete personas (Roque Gonzáles La Rosa, Damaris Velasco Huiza, Guadalupe Hilario Rivas, Armita Valladares Jara, María Gabriel Segura, Carmen Azparrent Rivero y Melissa Patiño) son injustamente arrestadas en la frontera de Tumbes por asistir a un evento político de carácter público en Ecuador. Melissa Patiño formó parte de este grupo; ella es una poeta de veinte años, activista cultural de la zona sur de Lima y trabajadora del Plan Lector que implementa el Ministerio de Educación. Las siete personas hoy están privadas de su libertad sin prueba alguna de culpabilidad. Melissa junto a las demás mujeres del grupo se encuentran recluidas en el Penal de mujeres de Santa Mónica. EL 14 de marzo , un viernes por la noche, la calle Quilca (conocida por ser un espacio de la contracultura, el activismo político y la alegre bohemia) es visitada por un numeroso contingente policial enviado por el Ministerio del Interior. El Centro Cultural El Averno fue un objetivo de la intervención, sin embargo la férrea defensa de los encargados del local impidió una injustificada y segura leva. Los bares la zona y la calle no tuvieron la misma suerte y las detenciones se dieron esa noche en Quilca. El 14 de marzo, en el centro cultural Yacana, a pocos metros de la calle Quilca, mientras se realizaba las conocidas noches de recital poético, un grupo de apristas disfrazados de parroquianos arma una gresca, cuando se les invoca a la calma, este grupete emepzó a tildar de "fumones" y "comunistas" a los que se encontraban en la actividad cultural, amenzanado con llamar a la polilcía (¿bajo qué cargo?). No fue necesario llamar a la policia, este grupo de búfalos golpeo a la poeta Dalmacia Ruiz Rosas y su hermana. Este hecho ha llevado a los organizadores de dicha actividad a suspender las actividades de poesía que se venian dando en el local. El 28 de marzo, también un viernes, una tropa de sikuris es levada en plena calle 2 de Quilca por tildarlos de tipos "peligrosos". En el grupo se encontraban menores de edad. (1)
III Tenemos que ligar los golpes que la represión de Estado ha dado a la cultura, junto al resto de acciones que se vienen dando y que afectan a todo el movimiento popular. Hoy se hace urgente ver el panorama social completo, para comprender el total del conflicto en el que nos encontramos. De nuestra parte, la alerta tiene que ser permanente. Hablamos de casería de brujas (machartismo) y de una notoria tendencia fascista del gobierno. Hablamos también de una versión unilateral emitida desde los medios de comunicación (los de mayor tiraje o alcance) alineados a la campaña oficialista. El total de las acciones sistemáticas de la represión hace pensar, con base firme, en las formas de un poder dictatorial. Sin embargo, como van las cosas, el panorama para los próximos tres años de gobierno de García es más que preocupante.
IV Este panorama solo tiene que fortalecernos. Creo que se vienen generando importantes prácticas culturales desde hace ya un tiempo. Espacios de resistencia y propuesta que se la vienen jugando por la creación de alternativas a las actuales condiciones de la cultura en nuestro país. En Lima norte, sur, centro, van creciendo las acciones en ese sentido. Podemos decir que en distintas zonas de la ciudad existen focos que buscan un desarrollo cultural que haga frente al burócrata, excluyente, monótono, comercialísimo y decorativo sistema cultural que nos quieren imponer.
Cada vez se hace más necesaria la articulación de nuestras fuerzas. Dar un paso más se hace necesario. Nuestro propio proceso irá fortaleciendo los vínculos existentes, pero hay que tener en cuenta que estamos, como hemos visto, en una época que nos va exigiendo definiciones. Nuestra práctica de los últimos años tiene que encontrar espacios de convergencia hoy (2). Nuestras fuerzas de acción y creación, requieren una apuesta que agrupe colectividades, en donde las voces que trabajan por una cultura de todas las sangres puedan congregarse. Nuestra definición tiene que estar en torno a la capacidad de concebirnos, fortalecernos y consolidarnos como movimiento cultural. En la medida de eso, peguntarnos y respondernos cómo hacer para que no se siga vejando no solo la cultura, sus espacios y sus actores, sino además los derechos humanos y la libertad de expresión, el derecho a nuestra protesta y propuesta.
Queda en nuestras manos intentar construir lo justo para este tiempo. Crear una alternativa no es inventar un camino paralelo, sino generar profundos cambios en los corazones caminantes. Contra la cultura de la represión y el terror, una cultura de la creación de la transformación. En eso estamos, por eso seguimos. "Un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo", sí se puede.
NOTAS: Creí necesario agregar esto. Disculpa, por no poder resumirlo más. En todo caso estas son ideas para los que quieran leer un poco más.
(1) Tenemos que decir que esta relación de sucesos en el campo de la cultura es prácticamente limeña. Además de las hostilidades beligerantes que hemos mencionado, tendríamos que hacer mención a la natural hostilidad hacia la cultura que guarda el sistema capitalista. La comercialización de los productos culturales que si bien apunta a una producción "cuantitativa y cualitativamente superior", implica desaparición y estandarización de prácticas tradicionales de producción. O, por ejemplo, la privatización o concesión de patrimonio cultural en beneficio de su conservación pero a costo de convertirlo (en la mayoría de casos) en verdadera propiedad privada. O la cultura de masas, difundida por las grandes corporaciones de medios de comunicación y algunos otros mercenarios nacionales, resultado igualmente de una propuesta cultural capitalista, globalizadora en la medida que homogeniza y destruye la diversidad cultural, así como profundiza la exclusión social, el consumismo y el individualismo. Solamente se quiere hacer constancia que la posición beligerante del gobierno tiene que entenderse como una acomodación de los instrumentos del capitalismo en la actualidad.
(2) De manera breve quisiera comentar que estando con amigos y amigas el 5 de abril, en el Festival por la Memoria, observamos (como seguro lo habrán notado otros grupos) que espacios como ese son necesarios. Espacios renovadores, jóvenes por su espíritu constructor. Más allá de las críticas que podamos hacer al evento o su organización, tenemos que reconocer una potencialidad que hay que desarrollar. Ahora, cuando el perro del hortelano quiere infundir miedo y desmovilización en la gente, tenemos que forjar más nuestras acciones públicas, abiertas, transparentes y descentralizadas; demostrando que nuestra voz no es de intolerancia, terror y atraso. Por el contrario, es voz activa, propositiva y realmente transformadora. Para luchar contra la censura y la represión hay que mostrar y demostrar qué clase de trabajadoras y trabajadores de la cultura somos. Esto se hace un imperativo. La colectividad hay que sembrarla en el terreno de la colectividad, una colectividad mayor a la de nuestros focos, sin abandonarlos sino fortaleciéndolos con nuevas relaciones y nuevos actos.
Renato Pita Zilbert Más información en: www.colectivoelcolectivo.blogspot.com www.apunterias.blogspot.com |
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