Control Social
Espectacular
ENTREVISTA A PASCUAL SERRANO: "NO PODEMOS DECIR QUE LES TENEMOS RODEADOS". | ENTREVISTA A PASCUAL SERRANO: "NO PODEMOS DECIR QUE LES TENEMOS RODEADOS". |
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| Escrito por Luis Karlos García | |
| lunes, 09 de abril de 2007 | |
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¿Alguna perla a reseñar recientemente recogida de los medios de comunicación?
El programa de preguntas al presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, recientemente emitido en televisión, por ejemplo. Es asombroso que algo tan sencillo y tan simple como que los ciudadanos pregunten sobre sus problemas a un presidente hayan descubierto los medios que es un gran éxito televisivo. Estos grandes expertos se han dado cuenta que la gente prefiere preguntar sobre sus problemas al presidente que un reality show o un espacio del corazón. Creo que es un buen ejemplo sobre hasta dónde tienen perdida la perspectiva los grandes medios de comunicación.
El llamado boicot del PP a Prisa ha ocupado mucho a los medios en las últimas semanas. ¿Qué te ha parecido el caso?
Me sigue pareciendo uno de esos debates que en nuestras sociedades suceden para dar la impresión de que hay pluralidad, de que hay diferencias de modelos enfrentados, discrepancias entre las élites políticas y mediáticas, pero que es irrelevante a efectos de realidad social. Yo creo que ninguno de los dos tiene ningún problema con el otro, pero la discusión beneficia a los dos pues los dos rentabilizan esa posición victimista ante la sociedad y los dos llaman a arrebato a los suyos para que les apoyen. Prisa logra recuperar ese pedrigree de izquierda que tanto rédito le da socialmente, y, que, al tiempo, tanto daño hace a la izquierda; y el PP se presenta como víctima de un complot mediático. Nada más alejado de la realidad. La prueba es que el PP no ha presentado ningún informe para demostrar que la cobertura de los medios de Prisa sea desequilibrada contra el PP, es más, los antecedentes hablan de todo lo contrario, pues quien más crispación crea desde los medios es la propia derecha.
Da la impresión de que esos ataques y campañas ofensivas de la derecha logran el efecto de que muchos se salven de la quema sin hacer nada, aunque sólo sea por mera comparación con los fascistas. Algunos medios sólo tienen que radiar las barbaridades de algunos para quedar en buena posición, sin tener, en el fondo, un modelo comunicacional sustancialmente diferente.
Sí. Con esa postura lo que hacen es presentar como un rojo a Zapatero porque permite el matrimonio homosexual o porque lanza una reforma educativa porque la Iglesia tiene gran poder. Lo que se consigue con eso es que quien no tiene políticas de izquierda aparenta que las tiene. Por eso comparaba yo con Venezuela: si se decía que Hugo Chávez había dividido el país era porque allí hay un Gobierno que quiere nacionalizar los latifundios o quiere recuperar la propiedad pública. Aquí estamos en la misma situación de crispación por los ataques de la derecha, sólo que a cuenta de matrimonios homosexuales, etc., lo cual demuestra que el hostigamiento de la derecha es más exacerbado que en Venezuela y que encima el Gobierno español encara esos embistes sin necesidad de hacer política de izquierdas, lo cual no lo desfavorece sino que le hace ganar legitimidad ante sectores no de derechas porque se quedan convencidos de que lo que su Gobierno hace es conveniente.
¿Qué modelo propugna Telesur?
Telesur quiere ser un canal público de varios países del Sur de Latinoamérica que presentarían otro modelo comunicacional, no dominado por las líneas informativas de los grandes canales y agencias del Norte, no tratándose de representar a esos Gobiernos ni siquiera a esos Estados, sino de promover otro modelo de comunicación distinto. Que si en la CNN lo importante es un terremoto de Japón, en Telesur lo sea una manifestación de mapuches en Chile, que si los foros sociales están desparecidos de los medios en Telesur sean significados. Por ello los desplazamientos mayores hechos por Telesur hasta el momento sean al Foro de Nairobi o a Bagdad donde son el único con equipo hispanohablante allí.
¿Qué dificultades está encontrando en la práctica?
Está siendo muy complicado por varias cosas. Primero, hacerlo no es fácil. Yo no conocía el medio televisivo y veo que en televisión marcar una línea propia es muy complicado porque hay muchos niveles de trabajo que se deben complementar. En un periódico es más sencillo, pero en televisión es más difícil, pues tienes que tener el equipo que selecciona los temas, el que selecciona las imágenes, el que elabora los textos, el que coordina los corresponsales y el que monta las noticias, y cualquiera de ellos puede torcer el producto si no tiene clara la línea. Pero además la televisión es un medio muy infame, porque, aunque quieras tener otro modelo de comunicación, las imágenes son las imágenes, y las mandan quienes las mandan, y aunque no haya un monopolio a la hora de lanzar noticias, sí lo hay a la hora de recibir imágenes, lo cual genera un problema a la hora de lograr imágenes de temas que te parecen atractivos de tocar. Y también el modelo de distribución de la señal, donde me he dado cuenta del absoluto control del mercado que existe: emitir en Europa cuesta 750.000 dólares al año, que es lo que vale el acceso al satélite, en Latinoamérica (allá se hace por cable) necesitas que las empresas de cable tengan a bien meterte en su paquete de oferta de contenidos. O sea, que la libertad de expresión cuesta mucho.
Aram Arhonian decía que Telesur demuestra que “se pueden jugar las grandes ligas, después de haber estado perdiendo por goleada atrincherados en pequeños nichos”. ¿Estás de acuerdo?
Sí. Telesur nace ya con la vocación de jugar en las grandes ligas, y esa es la diferencia con otras apuestas alternativas. Hay otro elemento importante en Telesur, y es que por primera vez se busca un modelo alternativo pero no con vocación de marginalidad. Se quiere hacer información diferente pero jugando en la primera liga, con la apuesta de varios Estados, y con la apuesta de contenidos internacionales dirigidos a todo el mundo. La apuesta es tan grande que es posible que en algún momento tengamos la incertidumbre de que tengamos éxito o no. Exito se está teniendo pero las expectativas eran tan enormes que, bueno, pensábamos que esto de la televisión era tener un edificio, llevar cámaras y ya... Telesur lleva un año y es normal que necesite tiempo para consolidarse. En Venezuela el nivel de formación es muy bajo, trabaja gente muy joven y ha habido que formarlos, han aprendido rápido pero deben seguir en esa línea, viendo que lo que llega de agencias llega con un sesgo, que las imágenes no son un espectáculo sino que deben servir para explicar los conflictos, que una noticia de varios muertos en el Congo no es noticia si no explicas qué está pasando allí y qué grupos en conflicto existen, que esa noticia que ha salido en un medio alternativo de una huelga en Argentina esa es nuestra noticia, etc.
La partida de conseguir un modelo nuevo, ¿no se juega menos en los grandes proyectos y más en la multiplicidad de experiencias comunicativas de pequeño tamaño?
No lo tengo tan claro, creo que hay que jugar en los dos sitios. En esa partida hay una parte que es la desautorización y deslegitimación de los grandes medios que se gana cada vez más, pero existe la otra parte, ser capaces de hacer un modelo alternativo, y ahí tenemos mucho que mejorar. Es verdad que hace falta un gran trabajo en entornos cercanos y locales pero también hay que ampliar perspectivas, hay lugares que tendrían una visión coja si pensasen que todo va según les va a ellos. Yo creo que los problemas están muy interrelacionados a escala global, y que hace falta proyectos locales sin perder la perspectiva global. También pienso que necesitamos mejorar mucho, porque veo grandes deficiencias, de falta de rigor, contenidos, perspectiva, de convertirnos en panfletos... Estoy convencido de que hay determinados medios que solo se leen ellos, y eso es muy habitual en la izquierda, reunirnos para oírnos a nosotros mismos.
Has declarado que “hablamos mucho de medios pero seguimos sin ser capaces de crear una verdadera alternativa comunicacional”. ¿Por qué esa incapacidad?
Primero porque hablamos mucho de medios alternativos sin hacerlos. Yo contaba que en el Foro de Caracas, y también lo ví en Mar del Plata, había muchas mesas que hablaban de comunicación alternativa pero de esas mesas no salió si una miserable crónica de lo que se había hablado, y esto pasa mucho; hablamos mucho de medios alternativos pero no ejercemos de periodistas alternativos. Confundimos el activismo político con hacer de periodistas.
¿No se corre el riesgo de reproducir el esquema padecido hasta ahora pero al revés? Se toma el poder y se hace parecido pero al contrario, sin buscar un modelo intrínsecamente nuevo...
Depende de dónde estemos pensando. Yo, por ejemplo, en Venezuela veo cosas muy originales. Por ejemplo, el hecho de que el Estado abra tres canales y cree Telesur se podría interpretar como repetir el modelo solo que al revés. No lo es por varias razones. Primero porque en un modelo de medios estatales la cuestión publicitaria y el mercado no es la que marca la pauta, no tienes esas rémoras que te obligan a funcionar así. Es decir, en un Estado soberano que realmente entiende que la comunicación es un algo estratégico no está en manos de la rentabilidad. Pero es que además muchos de los compañeros de Telesur el día que libran tienen programa en una emisora de radio comunitaria donde eso funciona porque el Estado está poniendo a las comunidades y ciudadanos y colectivos recursos y locales para que hagan el programa o publicación que vean oportuno, o sea, da a la ciudadanía los medios para que ellos decidan qué quieren contar. No es tomar el control de los medios para hacer lo mismo que hacían los otros, yo creo que fomentan un modelo comunicacional totalmente diferente.
Algunos hablan del fin del periodismo como lo hemos entendido hasta le fecha y el comienzo de una miríada de medios de comunicación sociales. ¿Lo ves así?
No lo veo tan inminente eso. Los modelos de comunicación alternativa siguen estando muy fragmentados, con audiencias muy pequeñas, su lenguaje y su estilo sigue siendo muy minoritario, etc. No quiero hundir en la depresión a nadie, pero tampoco podemos pensar que porque haya multitud de blogs y radios comunitarias el tema esté resuelto. Es asombrosa la rapidez con la que aparecen y desaparecen medios en Internet, donde siquiera se necesita dinero para funcionar; hay muy pocos que se consolidan y, en el caso de la red, no es por razones económicas, simplemente por seriedad y rigor. Los grandes emporios siguen siéndolo, siguen teniendo la iniciativa tecnológica (cuando tu mejoras el color de tu web ellos están metiendo videos, etc.), lo cual es una baza de acercamiento a la audiencia que nosotros perdemos. Yo creo que tenemos un reto de ir mejorando e ir aprendiendo a saber cómo manejar nuestra agenda informativa, a trabajar mejor la calidad, etc. No podemos decir que les tenemos rodeados, desde luego.
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