¿Recuperar clave? ¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
  • Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Auto width resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
  • default color
  • red color
  • green color

Eutsi - Pagina de izquierda Antiautoritaria

martes
13. may 2008
Inicio arrow Control Social arrow CONTRA EL CICLISMO por Isaac Zubia
CONTRA EL CICLISMO por Isaac Zubia PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Isaac Zubia   
lunes, 31 de marzo de 2008
premiumgoods_2004.jpgEstas pasadas navidades, en Dudas Navideñas, escribía contra el abuso argumental de eso que los posmodernos llaman Teoría del Caos; que no es otra cosa que la vulgarización interesada de una hipótesis matemática que en su inmensa mayoría no entienden. Ahora, en estas fechas santas,  me negué a seguir el rito del sacrificio vacacional (1), y por falta de ganas (léase  plata), me quedé a defender la plaza. Ya sabéis que en estos casos me suele dar por pensar, y si entonces el abuso navideño me llevó a repensar el caos, ahora la santa soledad me enredó con la continua repetición cíclica de las cosas.


Andaba yo últimamente mosqueado con eso de los ciclos, pero lo dejaba estar; al fin y al cabo hay tantos motivos de enfado en estos tiempos, que si atendiéramos a todos nos convertiríamos en el gruñón deprimente que reivindica Rafael Sánchez Ferlosio: Y vendrán años más malos y nos harán más ciegos.


Fue entonces cuando pude escuchar al ministro Rubalcaba diciendo que nos esperaba un ciclo largo de la actividad de ETA y ya no pude más.

 
Cierto es que millones de personas en todo el mundo piensan que la vida no es sino una continua repetición cíclica de las cosas: la creencia en la reencarnación, las religiones naturales... y seguramente algo de razón llevan en lo que dicen.

 
No tengo más que ver el trigo verde desde mi ventana para apostar a que todos los años la madre naturaleza se renovará cíclicamente; aunque últimamente juraría, y ya sé que se trata de un juramento con escaso valor estadístico, que el ciclo se acorta y la primavera llega cada vez antes.


Y ahí voy, porque escucho la teoría de que el cambio climático es un proceso cíclico que se da cada cierto tiempo en el planeta; y oigo siempre recurrir al ejemplo de las glaciaciones, que son conocidas y nos pillan relativamente cerca en el tiempo, para demostrarlo.

 
El argumento se utiliza para explicar que las cosas son así por su propia esencia natural y que la acción del hombre poco puede hacer para cambiarlas o  para provocarlas. Una especie de determinismo cosmológico que se esgrime para despotricar contra los ecologistas que argumentan lo contrario.

 
Nadie puede negar que se producen los ciclos climáticos; pero eso, desde luego, no implica que lo que ahora sucede sea producto de un ciclo natural inevitable. En todo caso,  por las dudas, mejor intervenir y, de paso, conseguir un mundo en el que se pueda vivir,   para todas... digo yo.

 
Porque no me negaréis que, aun sin cambio climático, la situación de crisis ecológica es palpable y global; sin ciclos que valgan para explicarla. A no ser que hablemos de los ciclos económicos...

 
Y ahí quería llegar yo, porque ahora resulta que entramos en un ciclo recesivo del capitalismo y ¡¡venga¡¡ todos a joderse que es lo que toca.

 
Como si la crisis económica fuera producto de un demiurgo inevitable, en este caso las fluctuaciones del mercado, que de la misma forma que el clima, actúa ajeno a las intervenciones humanas.

 
Se plantea la duda de si estamos ante una perturbación coyuntural, más o menos larga, o ante una crisis estructural del  sistema capitalista, que  lo llevará por fin a su destrucción, y la discusión, como en el caso del cambio climático, se queda muchas veces en lo académico.

 
Claro que al señor que pierde su trabajo, o le suben la hipoteca, no le importa demasiado semejante debate, y probablemente sería más sensato buscarle soluciones que enredarse en discusiones bizantinas.

 
Y ahí vamos, porque un sistema que tiene crisis cíclicas con consecuencias tan terribles como hambrunas, guerras y otros desastres... pues parece que no acaba de gustarnos y lo lógico sería cambiarlo. No se trata entonces de saber si son galgos o podencos, parece más bien que el lobo feroz acabará con el rebaño, y también con los pastos, si no ponemos remedio urgente al asunto.

 
En resumen que eso del ciclismo (y no me refiero, claro, al que practicaba con denuedo la fiera navarra) no es sino un camelo para endilgarnos ruedas de molino y tenernos calladitos sin decir nada cuando el tomate no sabe a tomate o la hipoteca sube y sube... hasta que el cambio de ciclo lo impida.

 
¿Y  Rubalcaba? Vaya  carota, que diría Don Mateo. Ahora resulta que estamos ante un ciclo largo del terrorismo, que gana así la categoría de catástrofe natural o crisis económica cíclica. Quitándose de encima sus responsabilidades como gobernante en el fracaso del proceso de paz. Y convirtiendo, como de tapadillo,  el conflicto vasco en una especie de monzón, o ciclón, que de vez en cuando inunda las costas.

(1)   Retazos de La Red; El viaje sin objeto, turismo en el Alto Imperio. Página 74.

 

Isaac Zubia.

Maeztu. 23 de marzo de 2008.

 
< Anterior   Siguiente >

Arqueología Social

 
Resiste 4
 

Suscríbete

Recibirás un Boletín con nuestras recomendaciones.